Azúcar y ultraprocesados
GĐXH advierte que una dieta alta en azúcar y alimentos ultraprocesados puede deteriorar el cuero cabelludo y acelerar la caída del cabello. Refrescos, dulces, frituras y comida rápida elevan la inflamación y favorecen la glicación, un proceso que daña colágeno y elastina, debilitando el entorno donde crece el folículo.

El segundo foco de riesgo es la falta de hierro y micronutrientes clave como zinc, vitamina D, biotina, B12 y folato. El hierro sigue siendo uno de los déficits más ligados a la alopecia, sobre todo en mujeres en edad fértil, porque reduce el aporte de oxígeno a los folículos. Los especialistas recomiendan priorizar carnes magras, pescado, legumbres, verduras de hoja verde y combinar hierro con vitamina C para mejorar su absorción.
También preocupa una ingesta insuficiente de proteína. El cabello se construye sobre queratina, así que cuando faltan proteínas el organismo prioriza órganos vitales y deja al folículo con menos recursos. Eso puede adelantar la fase de reposo del pelo y volverlo más fino, seco y frágil. La clave no es suplementar por intuición, sino corregir la dieta y, si hay sospecha de déficit, confirmar con evaluación médica.
