Ali Abdelaziz, agente de Islam Makhachev, ha situado a Ilia Topuria como el primer gran objetivo de Usman Nurmagomedov si acaba desembarcando en la UFC. La lectura es clara: el entorno de Khabib quiere convertir la tensión acumulada alrededor de Topuria en una puerta de entrada para su nueva figura, aprovechando un combate que tendría alto impacto deportivo y comercial.

Una jugada de presión
Abdelaziz no solo habló de un cruce plausible, sino de una victoria contundente de Usman: cree que podría hacer rendirse a Topuria, golpearlo, patearlo y noquearlo. El mensaje va más allá de la provocación; marca una estrategia para elevar el valor de Nurmagomedov con un rival ya instalado en el centro del debate de la UFC.
El contexto alimenta esa apuesta. Topuria sigue ligado al orbitaje del equipo de Khabib, primero por su interés en medirse con Islam Makhachev y ahora por la irrupción de Usman como nuevo nombre de peso. Mientras el entorno del daguestaní prepara negociaciones para definir su futuro, la UFC aparece como destino probable y la pelea con Topuria gana fuerza como primer examen de máxima exigencia.
