Adrián del Río, de 23 años, sumó recientemente la plata europea en K4 500 m tras una trayectoria que incluye bronces mundiales en 2023 y 2025, además del cuarto puesto en París 2024. Este resultado llega tras meses de cambios en el equipo y procesos selectivos, aportando confianza para el resto de la temporada.
El deportista arancetano debutó en la categoría absoluta en 2023 con un bronce mundial junto a Germade, que también clasificó a España para los Juegos. Desde entonces, ha encadenado resultados consistentes que reflejan un proceso de mejora sostenido, iniciado al abandonar su hogar a los 15 años para integrarse en las concentraciones nacionales.

Su rutina diaria comprende entre cinco y seis horas de entrenamiento, divididas en sesiones de agua, fuerza, core y trabajo aeróbico. Del Río destaca que la preparación mental individual resulta clave para gestionar la presión derivada del relevo generacional en el piragüismo español, donde figuras como Cooper y Craviotto han transmitido valores de humildad y resiliencia.
Objetivo claro hacia 2028
El nuevo sistema de clasificación por ranking obliga a puntuar en cada competición internacional. Del Río visualiza Los Ángeles 2028 como la oportunidad de alcanzar su versión óptima y competir por el oro, meta que considera uno de los logros más exigentes del deporte. Su trayectoria demuestra que el trabajo constante y la gestión personal de las expectativas pueden convertir la presión en ventaja competitiva.
Más allá de los resultados, el palmarés de Del Río sirve de referencia para la nueva generación, mostrando cómo la salida temprana del hogar y la constancia en el alto rendimiento construyen trayectorias sólidas.
