Adrián López vivirá este sábado un reencuentro especial con el Deportivo, el club en el que comenzó a consolidarse como futbolista profesional y al que defendió en dos etapas. El delantero asturiano disputó 139 partidos con el conjunto coruñés, marcó 27 goles y repartió 10 asistencias antes de emprender una carrera que también le llevó al Atlético de Madrid, el FC Porto, Osasuna y Málaga.
De protagonista en el campo a segundo entrenador
Retirado desde 2022, López afronta ahora el duelo desde el banquillo del Villarreal. Es el segundo entrenador de Iñigo Pérez, con quien coincidió como jugador en Osasuna y junto al que trabaja desde 2024. Su incorporación al cuerpo técnico refleja una transición coherente: conoce el vestuario, entiende las exigencias del alto nivel y aporta una experiencia directa en varios contextos competitivos.

La relación profesional entre ambos nació de un giro inesperado. En 2024, a Pérez se le negó el permiso de trabajo para acompañar a Andoni Iraola en Inglaterra y terminó asumiendo el mando del Rayo Vallecano. Dos temporadas de buen rendimiento en Vallecas abrieron el camino hacia el Villarreal, donde el tándem mantiene su apuesta por un fútbol competitivo y estructurado.
Para López, el regreso al entorno del Deportivo también conecta con uno de los capítulos más recordados de su carrera. En 2016, con el Villarreal, marcó en el minuto 92 ante el Liverpool en la ida de las semifinales de la Europa League. Aunque el equipo inglés remontó la eliminatoria en Anfield, aquel gol permanece como una de sus imágenes más significativas en La Cerámica. Ahora vuelve a encontrarse con el club coruñés desde una nueva perspectiva, convertido en técnico y parte del proyecto amarillo.
