Carlos Alcaraz, número tres del mundo, se mide este domingo al estadounidense Tommy Paul, vigésimo primero del ranking, en los octavos de final del US Open. El partido comenzará no antes de las 20:00, en un duelo que enfrenta la regularidad del español con la capacidad de resistencia de un rival que ya ha superado dos partidos exigentes en Nueva York.

Dos recorridos diferentes
Alcaraz llega a la cita sin ceder un set en sus tres partidos del torneo. El murciano derrotó a Roman Safiullin, Jaime Faria y Yibing Wu, y solo necesitó nueve mangas para alcanzar esta ronda. Su último triunfo, un contundente 6-3, 6-4 y 6-1 ante Wu, refuerza la imagen de un jugador que ha controlado los intercambios y ha evitado desgastes innecesarios.
Paul, en cambio, ha tenido que recurrir a una mayor exigencia física. Venció a Coleman Wong y Dino Prizmic en cuatro sets antes de remontar ante Alexander Bublik en un partido de cinco mangas, resuelto por 4-6, 6-3, 7-6, 1-6 y 3-6. Esa batalla puede haberle dado confianza, aunque también añade carga a un encuentro en el que cada desplazamiento será relevante.
La principal incógnita estará en la capacidad de Paul para impedir que Alcaraz imponga velocidad y cambios de ritmo desde el fondo. El estadounidense ha demostrado fortaleza competitiva, pero el español parte con ventaja por su mejor balance reciente en el torneo y por haber administrado mejor sus esfuerzos. Para Paul, alargar los intercambios y aprovechar cualquier bajón del favorito será esencial; para Alcaraz, mantener la precisión y cerrar pronto los puntos puede marcar la diferencia.
El duelo llega, por tanto, con Alcaraz como favorito, aunque no exento de riesgo ante un adversario que ya ha demostrado poder sobrevivir a partidos largos y escenarios de máxima presión.
