Carlos Alcaraz volvió a competir tras la lesión de muñeca sufrida en abril y superó al ruso Roman Safiullin en su debut. El murciano necesitó tiempo para soltarse al comienzo del partido, pero elevó progresivamente su nivel hasta completar una actuación convincente. Más allá del resultado, explicó que el mayor obstáculo durante su recuperación fue la incertidumbre antes de comprobar cómo respondería la muñeca en un partido oficial.

La incertidumbre antes de competir
Tras el encuentro, Alcaraz celebró el reencuentro con un entorno que dijo haber echado de menos durante la ausencia. “Lo extrañaba. Extrañaba la energía del público. Extrañaba la competición. Extrañaba todo. Estoy muy feliz de volver a competir”, afirmó con una sonrisa ante los micrófonos.
El tenista detalló después que la parte más difícil no había sido únicamente el trabajo físico. “Lo más complicado es el miedo que tú tienes dentro y eso es lo más difícil de gestionar. Ha sido un proceso lento con mucha incertidumbre”, señaló a Movistar+. Su duda principal antes de regresar era conocer la respuesta de la muñeca bajo la exigencia de la competición.
Una muñeca sin dolor en el estreno
Según relató, no sintió dolor durante el partido y la muñeca respondió “a las mil maravillas”. Alcaraz evitó fijar objetivos inmediatos sobre su rendimiento y situó el regreso en una fase de recuperación progresiva. “El nivel será mejor seguro. Vengo a disfrutar, sin expectativas, pero ya estamos aquí”, declaró.
Nueva York y el siguiente rival
Su próximo compromiso será ante el portugués Jaime Faria, en la segunda ronda. El torneo de Nueva York tiene un peso especial en su trayectoria: allí conquistó su primer Grand Slam en 2022 y volvió a ganar el título el pasado año, en una campaña que el propio entorno del jugador considera entre sus actuaciones más completas. “En esta pista se hizo realidad mi sueño”, dijo Alcaraz antes de citarse el miércoles con un nuevo examen para su muñeca y su continuidad en el torneo.
