InicioDeportesOtrosAleksander Sekulic asume el reto del nuevo Barça

Aleksander Sekulic asume el reto del nuevo Barça

Fecha:

Artículos relacionados

El oro de 2006 dejó una herencia decisiva, pero también una exigencia nueva para el baloncesto español

Veinte años después, el Mundial conquistado por España en Saitama sigue siendo mucho más que el primer gran título de la selección abso

Ter Stegen convierte la ausencia de su padre en una lección sobre la familia

Marc-André ter Stegen ha explicado que su padre abandonó a la familia cuando él tenía diez años y que nunca volvió a verlo. E

El récord de Flick redefine el debate sobre el nuevo modelo competitivo del Barcelona

El Barcelona de Hansi Flick ha convertido las cuatro primeras jornadas de LaLiga en una declaración de intenciones. Cuatro victorias, 17

Leclerc queda pendiente de autorización médica tras su accidente en Monza antes del estreno del Madring

Ferrari mantiene todas sus previsiones abiertas sobre la participación de Charles Leclerc en el regreso de la Fórmula 1 a

Una pancarta sobre Ceuta y Melilla reabre el debate político en un estadio de Fez

Los aficionados del Magreb de Fez, conocido como MAS Fez, exhibieron este domingo una gran pancarta con el lema «Ceuta y Melilla,

El renovado proyecto del Barça de baloncesto ya tiene al frente a Aleksander Sekulic. El técnico esloveno ha tomado posesión del cargo después de firmar un contrato por dos temporadas, en un momento de profunda transformación para una sección que acumula tres campañas sin conquistar títulos. Su llegada completa el primer gran movimiento de una reconstrucción que comenzó antes de su incorporación y que todavía debe definir buena parte de su plantilla.

Sekulic afronta el nombramiento como “un gran honor y una gran responsabilidad”. La primera parte de su afirmación está relacionada con el peso institucional del club y con el prestigio de una camiseta que mantiene su relevancia pese a los últimos resultados. La segunda refleja la dimensión deportiva del encargo: deberá convertir un grupo prácticamente nuevo en un equipo competitivo, establecer una identidad reconocible y devolver al Barça a la disputa por los principales trofeos.

Un proyecto que empieza por el banquillo

La elección del entrenador llega después de una etapa marcada por la falta de continuidad y por la necesidad de revisar la estructura de la sección. El Barça ha iniciado una revolución en la composición de su plantilla, y Sekulic tendrá un papel decisivo en la fase final de ese proceso. No todos los fichajes se han producido bajo su dirección directa, aunque el técnico ha participado en algunas decisiones y ha podido expresar su opinión sobre determinados jugadores.

“Unos jugadores llegaron antes de que firmara yo, en otros me preguntaron y en otros he podido opinar”, explicó. Su valoración general es que las piezas incorporadas hasta ahora encajan en la idea de juego que pretende desarrollar. Esa circunstancia puede facilitar la transición, aunque la verdadera prueba será la capacidad del grupo para asimilar rápidamente conceptos, roles y responsabilidades dentro de una plantilla todavía en construcción.

El nuevo entrenador no llegará solo. Se incorporará con dos ayudantes, un equipo de trabajo que deberá contribuir a acelerar la adaptación al club y a trasladar sus principios a la pista. La coordinación entre el cuerpo técnico y la dirección deportiva será especialmente relevante en las próximas semanas, cuando se complete la plantilla y se definan los últimos perfiles necesarios para competir en un calendario exigente.

De los banquillos emergentes a la élite azulgrana

La designación supone el punto más alto de la carrera de Sekulic. Hasta los últimos años, el técnico había desarrollado la mayor parte de su trayectoria en equipos de menor dimensión. Su nombre empezó a adquirir mayor presencia al vincularse con proyectos ambiciosos como el Lokomotiv Kuban y el Zenit, antes de recalar en el Dubai en abril de este año.

Su salida del conjunto emiratí deja vacante un puesto que ocupará Xavi Pascual, antiguo entrenador del Barça. El movimiento conecta dos etapas distintas y muestra la circulación de técnicos con experiencia internacional entre proyectos que buscan consolidarse en la élite. Para Sekulic, en cambio, el salto al club catalán representa la oportunidad de demostrar que el crecimiento obtenido en escenarios de menor presión puede trasladarse a una institución con objetivos mucho más elevados.

El currículum del esloveno no elimina las incógnitas propias de un nombramiento de esta magnitud. Dirigir al Barça exige gestionar vestuarios con jugadores de alto nivel, responder a la exigencia de la Euroliga y competir en el ámbito nacional con poco margen para los tropiezos. La ausencia de títulos durante las tres últimas temporadas eleva además la expectativa alrededor de cada decisión, desde la rotación hasta la construcción de un estilo estable.

Ritmo, defensa e identidad por construir

Sekulic definió de forma breve las bases de su propuesta: “Un alto ritmo, con muchas posesiones, defensa agresiva y mucha intensidad sobre la pista”. El planteamiento apunta a un baloncesto dinámico, con voluntad de imponer velocidad y presión sobre el rival. Para que esa idea sea sostenible, el equipo necesitará una condición física adecuada, profundidad de banquillo y jugadores capaces de tomar buenas decisiones cuando el ritmo del partido se acelere.

La defensa será otro de los indicadores del nuevo ciclo. Una presión agresiva puede generar recuperaciones y situaciones de contraataque, pero también exige coordinación, comunicación y una respuesta colectiva ante los cambios de ritmo del adversario. En una plantilla recién formada, alcanzar esos automatismos suele requerir tiempo. Por ello, la pretemporada y las primeras jornadas servirán no solo para medir resultados, sino también para comprobar hasta qué punto la identidad anunciada se traduce en comportamientos concretos.

El centenario añade una exigencia simbólica

El contexto institucional añade un elemento de presión. El próximo año se cumplirá el centenario de la fundación de la sección, y el programa de actos conmemorativos se presentará el 24 de agosto. La celebración convierte la temporada en una fecha señalada para el club y aumenta el valor simbólico de los resultados deportivos, aunque el aniversario no modifica las dificultades objetivas de una reconstrucción.

El propio Sekulic reconoció que la efeméride le carga “con un poco más de presión”, sobre todo porque deberá trabajar con un equipo nuevo, recién construido. La referencia muestra que el técnico es consciente de la dimensión del desafío, pero también que la dirección del proyecto no se puede medir únicamente por el efecto inmediato de una conmemoración. La prioridad será dotar al equipo de una estructura competitiva que permita sostener el rendimiento durante toda la temporada.

Con dos años de contrato, Sekulic dispone de un marco temporal suficiente para desarrollar su propuesta, aunque el entorno del Barça reclamará señales desde el inicio. El primer objetivo será ordenar una plantilla en proceso de formación; después llegará la tarea de convertir el ritmo, la intensidad y la defensa agresiva en una identidad reconocible. El banquillo azulgrana inicia así una nueva etapa, con un entrenador en ascenso y la obligación de transformar una renovación sobre el papel en resultados sobre la pista.

Últimas noticias