Una web fraudulenta suplanta la imagen de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para vender entradas que todavía no están disponibles para los partidos de la Nations League. El fraude se difunde a través de enlaces compartidos en Facebook y reproduce elementos de la página oficial para aparentar legitimidad.
Pablo, nombre ficticio de uno de los afectados, llegó al sitio tras leer que las localidades ya estaban a la venta. La página anunciaba los encuentros España-Croacia, España-República Checa y España-Inglaterra, pero contenía errores ortográficos, botones inoperativos y datos incorrectos. Entre ellos, atribuía al partido contra Inglaterra una sede en el Santiago Bernabéu que la RFEF aún no ha confirmado.

Señales que delatan el engaño
El portal ofrecía entradas de entre 29,99 y 59,99 euros y marcaba como agotadas las categorías más baratas. Esa falsa sensación de escasez busca acelerar la decisión de compra. Además, utilizaba la misma imagen de distribución de sectores para los estadios de Sevilla y Oviedo, aunque no coincidía con la configuración real del Nuevo Carlos Tartiere.
Al completar el formulario, Pablo intentó adquirir cuatro entradas por 119 euros. Sin embargo, su banco le alertó de un cargo de 140 dólares realizado por un comercio desconocido. La referencia a DHL Express como método de envío y la ausencia del correo de confirmación reforzaron las sospechas. El afectado canceló la tarjeta para evitar nuevos cargos.
La RFEF comunicó el 22 de julio que las entradas para los partidos de Sevilla y Oviedo aún no estaban a la venta. A 4 de agosto, el único canal oficial sigue siendo tickets.rfef.es, que prevé ofrecer más información en septiembre. La existencia de una web visualmente parecida no sustituye la comprobación del dominio ni de los comunicados federativos.
Quienes hayan pagado deben contactar de inmediato con su banco, conservar capturas, justificantes y comunicaciones, y denunciar ante la Policía Nacional, la Guardia Civil o el juzgado de guardia. También pueden reclamar ante los organismos de consumo, aunque recuperar el dinero será más difícil si los responsables operan fuera de la Unión Europea.
