El Grupo de Copenhague emitió siete avisos amarillos sobre irregularidades en apuestas durante el Mundial 2026, con dos casos que apuntan directamente a España. El empate 0-0 ante Cabo Verde generó un volumen atípico de 4,8 millones de dólares en Polymarket apostando contra la victoria española, mientras que la revisión prolongada del VAR en el partido ante Arabia Saudita por el gol anulado a Ferran Torres fue señalada como anomalía operativa.

Estos episodios contrastan con la afirmación de la FIFA de no haber detectado movimientos sospechosos. La diferencia entre ambos organismos revela una brecha de coordinación en la supervisión internacional, donde las alertas europeas se centran en patrones de mercado que las casas tradicionales usan para cubrir riesgos, pero que también pueden ocultar manipulación real.
Otros casos y contexto
El informe también incluyó la tarjeta roja a Themba Zwane y el caso de Folarin Balogun, cuyo castigo fue levantado de forma excepcional. Expertos como Christian Kalb advierten que un aviso amarillo no confirma amaño, sino comportamientos atípicos que requieren investigación. La espera del informe completo del Consejo de Europa mantendrá la presión sobre la integridad del torneo hasta que se aclaren estos flujos financieros.
