El Valencia CF regresó de su concentración en Inglaterra con más conclusiones que certezas futbolísticas. Carlos Corberán parece tener definido el núcleo de su once, pero también ha dejado claro que André Almeida no ocupa un lugar prioritario en sus planes. La señal más evidente llegó ante el Stoke City: Dani Raba entró al descanso para actuar como mediapunta en lugar de Javi Guerra, mientras el portugués permaneció en el banquillo hasta pasada la hora de juego.
Una salida pendiente
La decisión refuerza la posición del club, que busca una salida para Almeida durante este mercado. El centrocampista ya estuvo cerca de abandonar Mestalla el verano pasado, aunque terminó renovando su contrato pese a una trayectoria irregular. En la temporada 2025/26 solo acumuló 11 titularidades y perdió definitivamente peso en el equipo después de quedarse fuera ante el Getafe, partido a partir del cual el Valencia cambió su dinámica.

Almeida sigue teniendo pretendientes, pero todavía no existe una oferta firme que satisfaga al Valencia y permita desbloquear la operación. La entidad aspira a ingresar alrededor de tres millones de euros, una cifra que deberá encajar tanto con las condiciones del club como con las del jugador. Por eso, su caso se ha convertido en el principal obstáculo de la operación salida.
Raba, por su parte, también partía con opciones de abandonar el equipo, aunque su situación puede cambiar si no llegan nuevos extremos o atacantes antes del inicio de LaLiga. Mientras tanto, Arnaut Danjuma ha ganado crédito: marcó tres goles en dos partidos y fue probado como delantero por delante de Hugo Duro. Su rendimiento complica cualquier decisión sobre su futuro y ofrece a Corberán una alternativa ofensiva inesperada. El Valencia mantiene además la intención de encontrar destino para Cristian Rivero.
