Jorge Almirón respaldó a Jaminton Campaz después de una semana marcada por la tensión en Rosario Central. El colombiano presionó para ser transferido al América de México y se ausentó de dos entrenamientos, una conducta que llevó al técnico a dejarlo en el banco frente a Aldosivi. Sin embargo, su ingreso cambió el partido y permitió que el Canalla remontara un 0-1 para imponerse por 2-1.
De los silbidos a la respuesta decisiva
Campaz entró a los 11 minutos del segundo tiempo, cuando el equipo perdía por el gol de Alan Sosa. Fue recibido con silbidos e insultos, pero respondió con hechos: participó en el empate al enviar el centro que Nicolás Zalazar convirtió en contra y luego marcó el segundo gol. Su influencia ofensiva transformó la reprobación inicial en aplausos y volvió a poner en primer plano su importancia deportiva.

Almirón explicó que Julián Fernández fue titular porque Campaz no había entrenado durante dos días, aunque evitó profundizar el conflicto. “Lo queremos mucho”, afirmó el entrenador, quien también señaló que habló con el futbolista y que su principal deseo es quedar bien con el club y con los hinchas. La postura del DT combina una sanción interna concreta con el reconocimiento de que el colombiano sigue siendo una pieza de jerarquía.
Después del partido, Campaz sostuvo que quiere “salir por la puerta grande” y dejó abierta tanto la posibilidad de continuar como la de marcharse. Ángel Di María reveló que el plantel lo convenció de jugar un partido más y aseguró que apoyará cualquiera de sus decisiones. La situación, por lo tanto, continúa abierta: Central recuperó a su figura para el tramo decisivo, pero la presión por una transferencia al fútbol mexicano todavía no está resuelta.
El próximo desafío será de máxima exigencia: Rosario Central iniciará el 13 de agosto su serie de octavos de final de la Copa Libertadores contra Corinthians. Para Almirón, el desgaste ante Aldosivi favoreció el impacto de Campaz, pero la eliminatoria exigirá resolver pronto la incertidumbre que rodea al atacante.
