Alpine cerró el Gran Premio de Hungría sin puntos y con Franco Colapinto en el puesto 15 y Pierre Gasly en el 12. El resultado marcó el segundo fin de semana sin sumar del año y provocó la pérdida del quinto lugar en el Campeonato de Constructores ante Racing Bulls, que ahora lidera con cinco puntos de ventaja.

El equipo identificó el sobrecalentamiento de los neumáticos traseros como el principal factor del bajo rendimiento, agravado por una pista que alcanzó los 50 grados. Esta debilidad ya era conocida, pero en el Hungaroring amplificó la falta de agarre y el deslizamiento en las salidas de curva, dejando a ambos autos sin ritmo competitivo durante toda la carrera.
Colapinto sufrió además un error en la primera vuelta y una parada en boxes mal sincronizada bajo bandera amarilla, lo que lo dejó atrapado en el tráfico. Gasly intentó una estrategia tardía con blandos usados, pero terminó a más de dos segundos del décimo puesto. Estos detalles evidencian que la ventaja defendida semanas atrás se evaporó sin margen de recuperación.
El director Steve Nielsen anunció de inmediato una actualización aerodinámica importante para Zandvoort, la primera carrera tras el parón de verano. El movimiento refleja la urgencia de revertir un mes de retroceso frente a Racing Bulls, Audi y Aston Martin, cuyos paquetes de mejoras han superado claramente al A526 desde el GP de Cataluña.
