Amador “Blindsider” Méndez, boxeador de 21 años nacido en Estados Unidos y con raíces guatemaltecas, buscará este sábado conservar su invicto profesional ante el mexicano Jonathan Martin Morales Mendez. El combate, pactado a seis asaltos en peso ligero, formará parte de la cartelera encabezada por el guatemalteco Lester Martínez en el Galen Center de Los Ángeles.
Méndez llega con ocho victorias, cuatro de ellas por nocaut, y ha decidido representar a Guatemala en su carrera profesional. Su rival mantiene marca de 5-0-1 y registra cinco triunfos antes del límite. Ambos boxeadores marcaron 134.4 libras durante el pesaje previo a la función.

El púgilista afirmó que afronta la pelea después de una preparación prolongada. “Me siento bien, me siento listo. Tuve un buen campamento, estuve fuerte. Fueron dos campamentos para esto, tres meses entrenando y me siento mejor que en toda mi carrera”, declaró Méndez.
El joven reconoció que la condición de invicto le genera cierta presión, aunque sostuvo que pretende asumirla con tranquilidad. “Sí siento un poco de presión, pero solo es boxeo. Tú puedes ganar, puedes perder, pero todo puede pasar en boxeo. Yo quiero estar invicto, pero nunca sabes”, explicó.
El estadounidense de ascendencia guatemalteca identificó como el combate más complicado de su trayectoria profesional el cuarto, ante el puertorriqueño Andrés Caraballo. En aquella ocasión tuvo que continuar pese a una lesión en un pie y a un golpe de derecha que afectó el desarrollo de la pelea, pero logró imponerse.
Para el enfrentamiento contra Morales Mendez, Méndez indicó que revisó videos de su oponente. Señaló que su defensa y su jab son sus principales virtudes, además de la variación de golpes. Según relató, su padre, Hugo Méndez, le ha insistido en atacar también al cuerpo: “Para derribar un árbol hay que golpear el tronco”.
Raíces en Nueva Concepción
Hugo Méndez es originario de Nueva Concepción, Escuintla, mientras que la madre del boxeador es mexicoamericana. Esa conexión familiar llevó a Amador a competir bajo la bandera guatemalteca, una decisión que considera relevante por la limitada presencia de boxeadores del país en escenarios internacionales.
“Guatemala nunca ha tenido muchos boxeadores. Siempre solo se enfoca en el fútbol y cosas como eso. Para ser uno de los primeros representando a Guatemala, yo me siento muy feliz”, expresó el peleador, quien espera contar con el acompañamiento de aficionados guatemaltecos en Los Ángeles.
Méndez aseguró que la presencia de seguidores chapines será una motivación. “Yo voy a estar feliz de tener mi gente allá. Nunca he tenido bastante gente y chapines. Nunca he tenido mi gente conmigo”, comentó. También comparó esa sensación con disputar un combate estelar.
Su formación en el boxeo comenzó con su padre, quien le enseñó los fundamentos hasta que cumplió 17 años. Posteriormente trabajó con el entrenador cubano Pedro Luis Marrero, conocido como “El Chino”, y actualmente se prepara bajo la dirección del nicaragüense Marcos Caballero, entrenador que también condujo la carrera del excampeón mundial Randy Caballero.
Para esta función, Méndez realizó dos campamentos consecutivos y permaneció cerca de tres meses concentrado en Indio, California, lejos de su residencia en Austin, Texas. Durante ese periodo pasó varios meses sin ver a su madre, quien viajó recientemente para reencontrarse con él.
El boxeador también ha realizado sesiones de sparring con Shakur Stevenson y ha conversado con el excampeón mundial Chris Algieri sobre el manejo del peso y la preparación física. Su objetivo inmediato, sin embargo, es superar a Morales Mendez y mantener el registro perfecto en una velada en la que portará la bandera de Guatemala.
