Lorenzo Amatucci ha firmado un contrato de larga duración con el Deportivo de La Coruña que le vincula al club gallego hasta 2031. El centrocampista italiano, procedente de la Fiorentina y cedido la pasada temporada en Las Palmas, llega traspasado tras un acuerdo entre las dos entidades. Su incorporación refuerza el eje del medio campo coruñés en un momento en que el club busca combinar la apuesta por jóvenes talentos con resultados inmediatos en la competición.
El contexto del fichaje y las expectativas del club
El Deportivo atraviesa una etapa de reconstrucción tras varios años alejado de la élite. La dirección deportiva ha optado por un modelo que combina la formación de jugadores jóvenes con la contratación de piezas que aporten experiencia y competitividad desde el primer día. Amatucci encaja en esa dualidad: cuenta con 22 años, pero ya ha disputado una temporada completa en Primera División y conoce las exigencias del fútbol español.
El club coruñés pagó un traspaso a la Fiorentina para hacerse con los derechos del jugador. Esta operación refleja la voluntad de la entidad de invertir en talento que pueda rendir tanto en el presente como en el medio plazo, sin esperar varias campañas de adaptación.
Las palabras del futbolista sobre su llegada
Durante su presentación, Amatucci ha subrayado que el proyecto del Deportivo le convenció precisamente por su equilibrio entre ambición inmediata y visión a largo plazo. “Hablé con la sociedad y me pareció que sabe lo que quiere, que tiene proyecto de futuro y que quiere algo importante en el presente, eso es lo que quería”, explicó el italiano. El jugador también recordó la buena impresión que le dejó el ambiente de Riazor cuando visitó el estadio con la camiseta de Las Palmas.
El centrocampista rechaza la idea de que el equipo deba limitarse a un período de aprendizaje. Considera que la plantilla está preparada para competir desde el inicio de la temporada y no conformarse con un papel secundario.

Características técnicas y adaptación a la liga española
Fernando Soriano, técnico del Deportivo, ve a Amatucci desempeñándose tanto de pivote defensivo como de interior. El propio jugador se describe como un mediocampista más posicional, orientado al control del juego y la recuperación de balón, aunque reconoce que puede incorporar elementos ofensivos a su repertorio. “Mis características son más de pivote defensivo y de juego, más que ir adelante, pero siempre se pueden aprender cosas nuevas y mejorar”, señaló.
Amatucci no considera que su físico pueda suponer un handicap en La Liga. Al contrario, valora la posibilidad de combinar el toque de balón con un mayor contacto físico, algo que, en su opinión, depende más del estilo del equipo y del entrenador que de la propia competición. “Siempre pienso no es tanto la liga en sí, sino la idea del equipo al que vas, el entrenador”, añadió.
El salto de calidad y el nuevo entorno
El italiano admite que su llegada a Primera División representa un salto de calidad evidente. Aunque ya disputó algunos minutos con la Fiorentina en la Serie A, la mayor parte de su experiencia en la máxima categoría española la adquirió la pasada campaña con Las Palmas. Ahora afronta un reto distinto: integrarse en un vestuario que comparte la media con jugadores como Gijselhart, Riki y Villares, y que podrá contar puntualmente con Mario Soriano para distintas posiciones.
La adaptación no será inmediata. Amatucci ha reconocido que todo resultará nuevo para él, desde el estilo de juego hasta las dinámicas del club y la ciudad. Sin embargo, su experiencia previa en España le proporciona una base que otros fichajes extranjeros no poseen.
Perspectivas para la próxima temporada
El Deportivo afronta el curso con la necesidad de consolidarse en la categoría. La incorporación de Amatucci añade profundidad y calidad al centro del campo, un sector que históricamente ha resultado clave para los equipos que aspiran a mantener el equilibrio entre defensa y creación. El club gallego espera que el italiano contribuya tanto en la recuperación de balón como en la organización del juego desde atrás.
La afición coruñesa, por su parte, ha recibido con interés la llegada de un jugador que ya conoce el estadio y que ha manifestado su ilusión por vestir la camiseta del Dépor. El contrato hasta 2031 ofrece estabilidad y permite planificar el futuro del equipo en torno a una pieza que, según sus propias palabras, busca resultados desde el primer día.
