El combate entre Alondrissa y Angie Velasco en La Velada del Año VI destaca por su carga personal más que deportiva. Ambas creadoras de contenido, que mantuvieron una amistad cercana, dejaron de hablarse tras una disputa en redes ajena al boxeo. Durante la presentación oficial, Angie admitió que al principio rechazaba el enfrentamiento por esa razón, pero cambió de postura al percibir que su ex amiga sí deseaba pelear. La preparación, iniciada en noviembre por Angie y un mes después por Alondrissa, aceleró el distanciamiento hasta eliminar todo contacto.

En el cara a cara previo, las dos reconocieron la necesidad de una conversación privada para resolver el conflicto. El resultado en el ring de La Cartuja trasciende el cinturón: mide si el evento cerrará la brecha o la ampliará. Este duelo, sexto de la noche, concentra la atención por evidenciar cómo una rivalidad fabricada puede exponer fracturas reales en relaciones públicas construidas sobre redes sociales.
