Andrea Kimi Antonelli convirtió el Gran Premio de Italia en una exhibición que ya forma parte de los grandes registros de la Fórmula Uno. El piloto italiano de Mercedes ganó en Monza después de remontar desde la decimo novena posición y, con su séptima victoria de la temporada, amplió su ventaja al frente del campeonato. Antonelli terminó por delante de su compañero George Russell y del neerlandés Max Verstappen. La carrera también dejó al argentino Franco Colapinto en la novena posición y al mexicano Sergio Pérez en el decimoctavo puesto. Carlos Sainz finalizó decimotercero con Williams, mientras Fernando Alonso no pudo completar la prueba.

La victoria tuvo además un significado especial para los aficionados italianos. Antonelli se convirtió en el primer piloto de su país en ganar el Gran Premio de Italia desde Ludovico Scarfiotti, quien lo consiguió en 1966 con Ferrari. Con 267 puntos, el piloto de Mercedes aventaja ahora a Russell por 66 unidades y a Lewis Hamilton por 76. El campeonato llegará a Madrid el próximo fin de semana con Antonelli aún al frente, independientemente de lo que ocurra en el circuito español.
La remontada decisiva en Monza
La posición de salida había sido especialmente complicada para el italiano. Antonelli recibió una sanción por cambiar elementos de su unidad de potencia y partió decimo noveno, mientras Pierre Gasly ocupaba la pole por delante de Russell. La carrera tuvo un comienzo accidentado. Russell adelantó a Gasly en la segunda vuelta y Verstappen superó a Charles Leclerc, pero el Ferrari terminó contra las barreras de la Parabolica en el giro siguiente. El accidente obligó a detener la prueba con bandera roja y retrasó la acción durante casi media hora. La carrera se reanudó desde la parrilla. Antonelli ocupaba entonces la duodécima posición, todavía lejos de los puestos de cabeza, pero su avance fue inmediato. En la vuelta 13 ya era tercero. Dos giros más tarde superó a Verstappen y colocó a los dos Mercedes en las primeras posiciones. La estrategia volvió a cambiar la carrera. Antonelli entró a boxes durante un coche de seguridad virtual para montar neumáticos medios y regresó a pista en sexta posición. Verstappen hizo lo propio con gomas duras y quedó séptimo. Desde allí, el italiano volvió a avanzar. En la vuelta 37 completó la parte más impresionante de su remontada: pasó de la decimo novena plaza a liderar el Gran Premio.
Russell recuperó momentáneamente la primera posición durante la intensa disputa entre los dos Mercedes. El equipo tuvo que pedir orden a sus pilotos para evitar una pelea que pudiera favorecer a Verstappen. El momento decisivo llegó en la vuelta 50. Después de un intento complicado en la primera chicane un giro antes, Antonelli atacó en la variante Ascari y consiguió superar a Russell para recuperar definitivamente el liderato. El triunfo supuso la séptima victoria de Antonelli en la F1 y la séptima de la temporada. Su actuación en Monza, además, representa la segunda mayor remontada hasta una victoria en la historia de la categoría, solo por detrás de la protagonizada por John Watson en Long Beach en 1983, cuando el británico avanzó desde el puesto 22 hasta ganar.
La jornada dejó a Lando Norris cuarto, Piastri quinto, Hamilton sexto, Gasly séptimo y el debutante Arvid Lindblad octavo. Colapinto completó una carrera que llegó a ilusionar con un posible podio, aunque finalmente terminó noveno. Para Antonelli, Monza terminó con un doble premio: una victoria histórica ante los aficionados italianos y una ventaja todavía mayor en la lucha por el campeonato. El italiano llegará a Madrid como líder destacado y con 267 puntos, mientras Mercedes volvió a colocar a sus dos pilotos en las primeras posiciones. Esta victoria refuerza la solidez del equipo Mercedes y la capacidad de Antonelli para brillar en condiciones de presión, consolidando su dominio en la temporada actual.
