Kimi Antonelli volvió a marcar el ritmo en la tercera sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Bélgica de Fórmula 1, confirmándose como el principal candidato a lograr la pole position en la clasificación del sábado por la tarde en el Circuito de Spa-Francorchamps. La jornada se vio marcada por el accidente de Lewis Hamilton, quien perdió el control de su Ferrari y dañó severamente la parte trasera del monoplaza al impactar contra las protecciones. Los mecánicos de la escudería italiana disponen de apenas dos horas y media para completar las reparaciones antes del inicio de la sesión decisiva.
El ritmo superior de Antonelli en FP3
El trazado belga exige al máximo tanto al motor como a la gestión de la energía eléctrica, aspectos en los que Mercedes ha demostrado una clara ventaja. Antonelli estrenó en esta carrera un nuevo propulsor y, desde los primeros compases de la sesión, mostró una superioridad notable. En los minutos iniciales permaneció en el muro observando el trabajo de sus rivales; cuando decidió salir a pista, completó una vuelta de preparación y en su primer intento lanzó pulverizó los cronos previos, situando a sus perseguidores a casi ocho décimas.
Los tiempos finales reflejaron una mayor igualdad aparente. Antonelli terminó primero con una ventaja de 0,139 segundos sobre Lando Norris, seguido de cerca por Max Verstappen a 0,148. George Russell ocupó la cuarta posición a tres décimas, mientras que Hamilton registró el quinto mejor registro a 0,392. Sin embargo, estos números no capturan la sensación de control que transmitió el líder del campeonato, quien cometió un pequeño error en su último intento con neumáticos ya usados y no pudo mejorar su marca inicial.
El accidente de Hamilton y la reacción de Ferrari
La atención se centró también en la curva 13, punto donde Pierre Gasly ya había sufrido un incidente el viernes. Hamilton repitió la misma salida de pista a alta velocidad y golpeó con la rueda trasera derecha contra las protecciones, dañando gravemente la parte posterior derecha de su monoplaza. El británico se disculpó inmediatamente por radio con el equipo, consciente de la complicada tarea que enfrentaban sus mecánicos para dejar el coche listo a tiempo para la clasificación.

Charles Leclerc terminó sexto, a siete décimas del mejor tiempo y casi cuatro décimas por detrás de su compañero. El monegasco no logró acercarse al ritmo de Antonelli, mientras que Carlos Sainz, con Williams, ocupó la decimoctava posición a más de dos segundos y medio, sin encontrar todavía el feeling necesario tras los cambios de reglaje realizados durante la sesión.
Desafíos técnicos en Spa y opciones de cada equipo
La gestión de la energía resulta especialmente crítica en este circuito por sus largas rectas y exigentes curvas de alta velocidad. Mercedes parece haber optimizado mejor este aspecto, aunque Russell sigue adaptándose con dificultad al nuevo paquete de baterías. El británico podría haber reservado algo más de potencial para la clasificación, una estrategia habitual cuando el objetivo es preservar el motor para la carrera.
McLaren mantiene opciones con Norris pese a la sanción de diez posiciones en parrilla que arrastra el británico. Verstappen, por su parte, cometió un pequeño error al tocar la grava en una curva, pero su Red Bull sigue cerca en la tabla de tiempos. La igualdad entre los primeros equipos se ha estrechado respecto al viernes, aunque la superioridad percibida de Antonelli sugiere que el italiano podría ampliar la distancia cuando disponga de neumáticos nuevos en la sesión de clasificación.
La situación de Aston Martin y las expectativas para Hungría
En la zona baja de la clasificación, Aston Martin continuó sufriendo las consecuencias de un coche con exceso de peso y menor potencia de motor. Fernando Alonso terminó vigésimo primero a más de cuatro segundos, por delante de Lance Stroll. El equipo verde espera introducir mejoras significativas la próxima semana en Hungría, cambios que podrían alterar su rendimiento en el tramo final de la temporada.
La clasificación de este sábado se presenta como una sesión de alto riesgo, especialmente en la curva 13, donde cualquier bandera amarilla o roja podría modificar el orden de la parrilla. Los equipos deberán equilibrar el ataque a la pole con la necesidad de preservar componentes mecánicos de cara al domingo.
Los datos de los entrenamientos indican que el margen entre los primeros puestos es reducido, pero la facilidad con la que Antonelli ha logrado sus registros apunta a que Mercedes parte como favorito claro. Hamilton, por su parte, dependerá de la rapidez con la que Ferrari logre reconstruir su monoplaza para intentar recuperar terreno en la lucha por la pole.
