Andrea Kimi Antonelli firmó en Monza una de las mayores remontadas de la historia de la Fórmula Uno y ganó el Gran Premio de Italia tras salir decimonoveno. El piloto de Mercedes superó a su compañero George Russell y al neerlandés Max Verstappen para conquistar su séptima victoria de la temporada y ampliar su ventaja al frente del campeonato.

Una remontada con valor histórico
Antonelli se convirtió en el primer italiano que gana en casa desde Ludovico Scarfiotti, vencedor en 1966 con Ferrari. Su triunfo llegó después de una carrera marcada por la bandera roja provocada por el accidente de Charles Leclerc y por una estrategia que obligó al líder de Mercedes a recuperar posiciones en dos ocasiones. Tras adelantar a Verstappen y Piastri, alcanzó a Russell y tomó definitivamente el liderato en la vuelta 50.
El resultado refuerza el dominio de Mercedes y deja a Antonelli con 267 puntos, 66 más que Russell y 76 por encima de Lewis Hamilton. La diferencia no garantiza aún el título, pero sí cambia la presión competitiva: el italiano llegará a Madrid como líder sólido, incluso aunque su compañero mantenga opciones matemáticas. Verstappen terminó tercero, mientras Lando Norris fue cuarto y Hamilton sexto.
Entre los hispanohablantes, el argentino Franco Colapinto concluyó noveno y sumó un resultado relevante para Alpine, aunque perdió la posibilidad de luchar por el podio tras salirse de pista en la reanudación. Carlos Sainz acabó decimotercero y Fernando Alonso abandonó por problemas en su Aston Martin. Sergio Pérez, en su estreno con Cadillac, terminó decimoctavo. El próximo Gran Premio de España, en el circuito de Madrid, medirá si la superioridad mostrada en Monza se convierte en una ventaja decisiva para Antonelli.
