Antoni Daimiel ha puesto fin a su vinculación con Movistar Plus después de más de 35 años de trayectoria, una decisión que cierra una de las relaciones profesionales más prolongadas y reconocibles de la televisión deportiva española. El periodista de Ciudad Real, asociado durante décadas a las retransmisiones de la NBA y al análisis del baloncesto estadounidense, explicó que su salida responde principalmente al deterioro de su encaje laboral durante los últimos tiempos y a la transformación del contexto audiovisual tras la pérdida de los derechos de la competición.
En una entrevista concedida al diario Sport, Daimiel relató que el último año y medio fue especialmente complejo. Según expuso, la pérdida de los derechos de retransmisión de la NBA por parte de Movistar Plus tuvo un peso relevante en una sucesión de cambios que acabó alterando su posición dentro de la plataforma. El comentarista no presentó la cuestión como un hecho aislado, sino como el punto de partida de un proceso que redujo las posibilidades de mantener una actividad profesional acorde con su experiencia y especialización.

La pérdida de la NBA cambió el marco de trabajo
La NBA ha sido el eje central de la carrera de Daimiel desde sus primeros años en televisión. Su conocimiento de la liga, su capacidad para contextualizar a jugadores y franquicias y su estilo de narración, marcado por la cercanía y las referencias históricas, le convirtieron en una de las voces más identificables para varias generaciones de aficionados. Por ello, la salida de esos derechos de la oferta de Movistar Plus no solo tuvo consecuencias en la programación de la compañía, sino también en la estructura profesional de quienes habían construido su labor en torno a esa competición.
Daimiel señaló que ya no se sentía cómodo y que no encontraba una ubicación adecuada dentro de la empresa. Sus declaraciones describen un problema de continuidad y de definición de funciones más que una discrepancia pública sobre un proyecto concreto. Después de décadas de presencia estable en una misma casa audiovisual, el periodista consideró que permanecer en una situación que le generaba malestar no era una opción razonable. En sus palabras, priorizó la necesidad de salir por encima de otras consideraciones, aun sin tener cerrado el siguiente destino profesional.
Una desvinculación negociada tras una etapa histórica
La salida se produjo tras conversaciones con la dirección de Movistar. Daimiel ha explicado que la firma de la extinción de su contrato le provocó inicialmente una sensación de vacío, comprensible por la dimensión temporal de la relación que terminaba. El propio periodista evocó la imagen de una secuencia de 36 años, desde sus inicios como profesional joven hasta el momento actual. Sin embargo, también afirmó que esa impresión fue breve y que al día siguiente se sentía tranquilo y satisfecho ante las opciones que puedan surgir.
La duración de su carrera en la plataforma da una dimensión singular a la decisión. Pocos comunicadores deportivos han mantenido durante tanto tiempo una asociación tan directa con una disciplina y una señal televisiva. Daimiel fue una figura habitual en las noches de NBA, primero en Canal Plus y posteriormente en las distintas etapas corporativas que desembocaron en Movistar Plus. Su recorrido estuvo ligado a la consolidación del baloncesto estadounidense como producto televisivo de amplio seguimiento en España, con retransmisiones que combinaron información, entretenimiento y una comunidad de espectadores especialmente fiel.
La desvinculación también refleja un cambio más amplio en el mercado de los derechos deportivos. Las plataformas compiten por contenidos de alto valor y la distribución de las grandes ligas se ha vuelto más cambiante, con contratos que pueden trasladar una competición de un operador a otro. En ese escenario, los profesionales cuya actividad está muy vinculada a un campeonato concreto deben adaptarse a nuevas ventanas, formatos digitales y modelos de producción. La experiencia y notoriedad de Daimiel le otorgan un perfil diferencial, aunque su futuro dependerá de las oportunidades que se ajusten a sus condiciones y expectativas.
El podcast seguirá como punto de continuidad
Por el momento, Daimiel ha confirmado que continuará con el podcast 3 + 1, un proyecto cuya continuidad estableció como condición durante el proceso de salida. La decisión mantiene abierta una vía de contacto directo con la audiencia y preserva un formato que permite abordar la actualidad del baloncesto con mayor flexibilidad que la televisión convencional. El podcast se ha convertido, además, en una herramienta habitual para periodistas especializados que buscan sostener una conversación regular con públicos segmentados sin depender exclusivamente de la parrilla de un operador.
El comentarista ha precisado que su acuerdo incluye limitaciones durante dos años para realizar determinadas actividades relacionadas con el baloncesto en televisión. No ha detallado el alcance exacto de esas restricciones ni las actividades afectadas, pero sí ha señalado que no interpreta esa circunstancia como un límite absoluto para su futuro. La existencia de este tipo de cláusulas es habitual en negociaciones de salida dentro de sectores con activos competitivos, audiencias reconocibles y vínculos previos con derechos de emisión, aunque su aplicación concreta depende de lo pactado entre las partes.
Sin destino definido, pero con margen para elegir
Daimiel asegura que aún no tiene preferencias ni un plan profesional cerrado. Reconoce que la NBA le ha proporcionado gran parte de su recorrido laboral, pero plantea su próxima etapa desde un criterio personal: participar en proyectos que le interesen y le resulten estimulantes. Esa posición evita anticipar un regreso inmediato a las retransmisiones televisivas y abre la puerta a iniciativas en audio, prensa, eventos, producción de contenidos o espacios digitales relacionados con el deporte y la comunicación.
Su salida no implica únicamente el final de un contrato, sino la conclusión de una etapa que acompañó la evolución de la televisión de pago en España y de la cobertura especializada de la NBA. Movistar Plus pierde a una de sus voces más reconocidas en baloncesto, mientras Daimiel inicia un periodo de transición condicionado parcialmente por su acuerdo de desvinculación. La continuidad de 3 + 1 asegura, al menos de momento, que su análisis seguirá presente para una audiencia que durante décadas ha asociado su voz con las madrugadas de la liga estadounidense.
