Anya Taylor-Joy dejó clara su posición tras la victoria de Argentina sobre Inglaterra por 2-1 en los cuartos de final del Mundial 2026. La actriz subió a sus historias de Instagram la bandera celeste y blanca minutos después de confirmarse el pase a la final. La imagen, sin texto adicional, generó réplicas inmediatas entre sus seguidores en Argentina.
El gesto en redes sociales
La publicación llegó sin comentarios escritos. El sol de mayo en la bandera bastó para transmitir su alineación con la selección argentina. Este tipo de gesto coincide con la forma en que la actriz ha manejado su presencia pública en torno al fútbol: sin declaraciones extensas y con recursos visuales directos. La historia se difundió rápidamente en cuentas dedicadas al seguimiento de celebridades vinculadas al país.

La victoria argentina se produjo en un partido que mantuvo la atención de ambos países hasta el final. Inglaterra había llegado al cruce con expectativas altas, mientras que Argentina buscaba asegurar su presencia en la final del domingo ante España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. El resultado reavivó el interés por las reacciones de figuras públicas con lazos en ambas naciones.
Declaraciones previas sobre lealtades familiares
Días antes del partido, Taylor-Joy había respondido a consultas de un medio internacional durante la avant premiere de su nueva miniserie. Reconoció que la previa generaba tensión en su familia, dividida entre los dos países enfrentados. La actriz señaló que, en el fondo de su corazón, estaba con el equipo argentino, aunque aclaró que prefería una eventual derrota ante Inglaterra antes que ante otra selección.
Esta postura refleja una elección personal sin desconocer los vínculos del otro lado de su historia familiar. La declaración se produjo en un contexto donde la prensa internacional preguntaba sobre posibles conflictos de identidad, y la respuesta buscó equilibrar ambos aspectos sin extenderse en explicaciones adicionales.
Antecedentes en el Mundial de Qatar
El apoyo de Taylor-Joy a la selección argentina no es nuevo. En 2022, tras la consagración en Qatar, compartió su alegría por el título en sus redes y se sumó a los festejos que se replicaron en distintos puntos del mundo. Aquella publicación ya mostraba una identificación sostenida con el equipo que ahora repite en 2026.
El patrón de publicaciones breves y visuales se mantiene a lo largo de los años. En lugar de entrevistas detalladas sobre su preferencia futbolística, la actriz opta por gestos puntuales que sus seguidores interpretan de inmediato. Esta estrategia reduce el margen para interpretaciones extensas y mantiene el foco en el contenido compartido.
Orígenes familiares y vida en Buenos Aires
El vínculo de Taylor-Joy con Argentina tiene raíces familiares. Su padre nació y se crió en Buenos Aires, con ascendencia inglesa y escocesa. Su madre nació en Zambia. La familia se instaló en Argentina poco después del nacimiento de Anya en Miami y permaneció allí hasta que ella cumplió seis años. Durante ese período asistió al mismo colegio que años después frecuentaría la actual reina de Países Bajos.
El traslado posterior a Londres implicó un proceso de adaptación. La actriz ha relatado que aprendió inglés recién a los ocho años y que la transición desde la vida al aire libre de Buenos Aires hacia una ciudad más densa requirió ajustes. Ese cambio, según sus propias palabras, contribuyó a moldear aspectos de su carácter y su capacidad para navegar identidades múltiples.
Contexto del partido y proyección
Argentina enfrentará a España en la final del domingo con la posibilidad de revalidar el título obtenido en 2022. El MetLife Stadium de Nueva Jersey será el escenario de un encuentro que reunirá a dos selecciones con trayectorias destacadas en el torneo. La clasificación ante Inglaterra cerró un capítulo de expectativas divididas para Taylor-Joy y abrió otro centrado en el desenlace del certamen.
El caso de la actriz ilustra cómo figuras públicas con trayectorias internacionales pueden mantener lazos afectivos con países de origen sin que estos choquen con sus carreras en otras latitudes. Su decisión de compartir la bandera argentina en un momento clave del torneo se inscribe en una línea de gestos discretos pero consistentes que sus seguidores en Argentina reconocen y replican.
