Argentina derrotó 2-1 a Inglaterra en semifinales del Mundial 2026 y selló su pase a la final contra España. El triunfo, logrado de forma agónica, desató festejos intensos en el campo y las tribunas, con cánticos que reforzaron la rivalidad histórica.

Los jugadores abrazaron a Messi y se reunieron frente a la hinchada para entonar “el que no salta es un inglés” y un minuto de silencio. Giovanni Lo Celso exhibió una bandera por las Malvinas, pese a las advertencias previas de la FIFA. El plantel demostró que el vínculo con la afición trasciende el resultado y convierte cada partido en un acto de identidad colectiva.
Declaraciones clave
Scaloni destacó que el grupo “no deja de sorprender” y prometió dejar todo en la final. Lautaro Martínez, autor del gol decisivo, reveló que había anticipado su tanto y lloró al recordar el sueño infantil alimentado por su padre. Estas expresiones confirman que la motivación interna y el apoyo popular siguen siendo el motor principal de la Albiceleste.
