Argentina dio vuelta un partido ajustado y venció 2-1 a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026. Tras el gol de Anthony Gordon a los 55 minutos, el equipo de Scaloni reaccionó en los minutos finales con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, este último asistido por Messi en el 92.

La remontada confirma una constante del ciclo Scaloni: la capacidad de mantener estructura y concentración cuando el marcador en contra obliga a arriesgar. Enzo Fernández aportó equilibrio en el mediocampo y finalización precisa, mientras Lautaro demostró peso en área rival. Messi, sin ser la figura dominante, generó el último pase que definió el resultado. España será el próximo rival en Nueva Jersey.
El encuentro evidenció que el plantel argentino cuenta con recursos suficientes para resolver partidos sin depender exclusivamente de una jugada individual. La presión alta de Inglaterra se diluyó cuando Argentina recuperó el balón en tres cuartos y aceleró las transiciones. Este tipo de respuestas en momentos límite distingue a los equipos que llegan a instancias decisivas.
