Argentina superó a Inglaterra en semifinales con una remontada en la segunda mitad. Tras una hora de juego trabado y sin ocasiones claras, el equipo de Messi cambió el ritmo y generó superioridad en el último tramo.

El gol del empate llegó por mediación de Enzo Fernández tras una acción iniciada por Messi. Lautaro Martínez, asistido por el capitán con un centro preciso con la diestra, definió el 2-1 definitivo. España será el rival en la final del domingo.
El partido evidenció dos caras de Argentina: la primera parte dominada por choques y protestas, y la media hora final donde el fútbol prevaleció. Messi, al atraer marcas, liberó espacios que sus compañeros aprovecharon. Esta capacidad de reacción refuerza su objetivo de conquistar otro título mundial.
