Rodolfo Arruabarrena realizó una autocrítica contundente después del empate 2-2 de Boca ante Newell’s, por la tercera fecha del Torneo Clausura. El entrenador señaló que su equipo volvió a pagar caro errores defensivos puntuales y resumió el principal problema con una frase: “Cometemos errores muy tontos”.
El conjunto xeneize había logrado ponerse en ventaja con un gol de Santiago Ascacibar, pero perdió el control durante un tramo decisivo del segundo tiempo. En apenas 15 minutos de distracciones, Newell’s dio vuelta el marcador mediante los tantos de Matías Cóccaro y Luca Reggiardo. Alan Velasco evitó la derrota y permitió que Boca rescatara un punto en Rosario.

Una reacción insuficiente
Arruabarrena reconoció que Boca mostró buenos pasajes, reaccionó cuando quedó en desventaja y evidenció compromiso, pero advirtió que esos aspectos positivos no alcanzan si el equipo pierde concentración durante largos períodos. Su diagnóstico apunta a una falla de regularidad: el rendimiento colectivo se ve condicionado por desatenciones individuales que modifican el curso de los partidos.
El empate prolongó el mal comienzo del equipo en el certamen local. Boca todavía no consiguió ganar: debutó con una goleada 3-0 sufrida ante Deportivo Riestra y luego igualó como visitante frente a Newell’s. La falta de triunfos aumenta la presión sobre un plantel que, además, viene de una sufrida clasificación ante O’Higgins en la Copa Sudamericana.
El próximo desafío llegará el miércoles 5 de agosto, desde las 19:00, contra Estudiantes de La Plata. El partido será una prueba inmediata para comprobar si la autocrítica se traduce en mayor concentración defensiva y en una actuación más estable durante los 90 minutos. Para Boca, corregir esos lapsos dejó de ser una cuestión secundaria: es la condición necesaria para transformar sus reacciones en resultados.
