El Arsenal venció al Girona por 1-4 en la final del 49o Trofeu Costa Brava disputada en Montilivi. El equipo de Mikel Arteta impuso su superioridad desde el primer minuto gracias a la velocidad de Max Downman y la eficacia de Kai Havertz. El partido sirvió para que los londinenses confirmaran su buen estado de forma antes del inicio de la nueva temporada, mientras que el conjunto catalán, ya descendido a Segunda División, mostró destellos de orgullo pero no logró mantener el ritmo impuesto por los visitantes.
El encuentro comenzó con el Girona intentando presionar alto y aprovechar el carril izquierdo gracias a la actividad de Álex Moreno. Sin embargo, la posesión local duró poco. Riccardo Calafiori cabeceó con peligro y, en la jugada siguiente, Downman se deshizo de dos defensores para asistir a Havertz, que abrió el marcador. El joven extremo inglés de 16 años demostró desde entonces su capacidad para generar desequilibrios en zonas interiores.

El dominio visitante se consolida antes del descanso
Tras el primer gol, el Arsenal controló el centro del campo con la solidez de Piero Hincapié y la circulación de Lewis-Skelly. El Girona intentó reaccionar mediante transiciones rápidas lideradas por Minsu y David López, pero las intervenciones de Paulo Gazzaniga evitaron males mayores. Poco antes del descanso, un disparo de Christos Tzolis desde la izquierda, ligeramente desviado por un defensor local, elevó la ventaja a 0-2. Esta jugada evidenció la dificultad del equipo de Quique Álvarez para cerrar espacios en la banda izquierda.
Arnau Martínez reduce distancias y llega la réplica inmediata
En la segunda mitad el Girona salió con mayor intensidad. Álex Moreno generó un córner que Vanat no pudo aprovechar, pero la insistencia local dio fruto cuando Arnau Martínez cabeceó un saque de esquina botado por Minsu y recortó distancias. El tanto inyectó ánimo en Montilivi y pareció abrir una vía de esperanza para los locales. No obstante, la alegría duró apenas tres minutos.
Downman volvió a ser protagonista al ejecutar un disparo cruzado que Gazzaniga no pudo detener, en una acción que generó cierta polémica por un posible contacto previo. Minutos después, Gabriel Jesús aprovechó un error de salida de balón de Álex Moreno para marcar el cuarto gol a primer toque. Con el resultado ya sentenciado, el Arsenal bajó el ritmo y permitió que el Girona intentara acercarse de nuevo.
Las últimas oportunidades y el balance del partido
En los minutos finales entró Cristian Stuani, pero el Girona no logró generar ocasiones claras. Abel Ruiz lamentó dos acciones fallidas tras buenos pases de Iván Martín, mientras que los disparos desde la medialuna no encontraron portería. El Arsenal, por su parte, gestionó la ventaja sin riesgos y confirmó su condición de favorito en un partido que sirvió como preparación para la temporada oficial.
El resultado refleja las diferencias actuales entre ambos equipos. El Arsenal cuenta con una plantilla más profunda y jugadores capaces de decidir encuentros en momentos clave, como demostró el dúo Downman-Havertz. El Girona, tras el descenso, busca mantener la competitividad y retener talento, aunque el partido evidenció las carencias que aún debe resolver de cara a la categoría de plata. El Trofeu Costa Brava queda así en manos del conjunto inglés, que cierra su pretemporada con una victoria convincente.
El encuentro también permitió observar el desarrollo de jóvenes como Downman, cuyo rendimiento en zona de tres cuartos fue determinante. Por el lado local, la entrega de Arnau Martínez y la experiencia de Stuani ofrecieron señales positivas para la reconstrucción del proyecto en Segunda División. Ambos clubes afrontan ahora objetivos distintos: el Arsenal busca consolidarse en la élite europea, mientras que el Girona persigue el regreso inmediato a Primera.
