Fisnik Asllani ha pospuesto su fichaje por el Leipzig para mantener viva la opción del Barça. El delantero de 23 años, con cláusula de 29 millones, reúne el perfil que la dirección deportiva busca: presión alta, potencia física y capacidad para definir con ambas piernas. Su temporada en la Bundesliga, con 10 goles y 7 asistencias, confirma un rendimiento que encaja en el sistema de Flick sin requerir una gran inversión.
La operación depende en gran medida de la salida de Ferran Torres. Si el valenciano se marcha, Asllani entraría como segundo punta de rotación; incluso si Ferran se queda, su bajo coste lo convierte en una oportunidad difícil de ignorar. El club podría cerrar el traspaso sin vender antes y aún intentar rebajar la cláusula.

En Alemania apremian para cerrar el acuerdo con el Leipzig, pero Asllani mantiene la esperanza de llegar al Camp Nou. Su trayectoria, desde cesiones en Austria Viena y Elversberg hasta explotar en Hoffenheim, demuestra un desarrollo progresivo que el Barça valora para reforzar el ataque sin comprometer otras operaciones. La decisión final recae ahora en la capacidad del club azulgrana para activar la operación antes de que el margen de tiempo se agote.
