Audrey Werro ha situado el récord mundial de 800 metros de Jarmila Kratochvilova a 42 centésimas después de firmar esta temporada cuatro de las diez mejores marcas de la historia. La atleta suiza, que cumplió 22 años en 2026, tendrá una última oportunidad para atacar el registro en el mitin de Bruselas, previsto para el 5 de septiembre.
La marca de Kratochvilova, 1:53.28, permanece vigente desde el 23 de julio de 1983, cuando la atleta checa la estableció en Múnich. Durante 43 años ninguna especialista ha conseguido superarla. Werro acumula además seis registros entre los 50 mejores de todos los tiempos, una progresión que la ha colocado como la principal amenaza reciente para el récord más antiguo del atletismo.
Una marca que resistió cuatro décadas
El récord de Kratochvilova ha sobrevivido a varios intentos destacados. La cubana Ana Fidelia Quirot, la keniana Pamela Jelimo y la sudafricana Caster Semenya llegaron a acercarse, pero ninguna logró alcanzar el registro checo. Nazedha Olizarenko, nacida en Ucrania y representante de la Unión Soviética, ocupa todavía la segunda posición histórica con 1:53.40, la marca con la que ganó la final olímpica de Moscú 1980 y que Kratochvilova rebajó tres años después.
La longevidad de estos registros ha alimentado la controversia sobre las marcas conseguidas durante el dominio del bloque soviético. En la lista de las 50 mejores marcas de todos los tiempos aparecen 14 obtenidas entre finales de los años setenta y la década de 1980 por mediofondistas del bloque soviético en Europa. La única excepción de ese grupo es Quirot, que corrió en 1:54.44 en 1989.
Kratochvilova no fue una figura internacional hasta 1979, cuando tenía 28 años. En los Juegos de Moscú, con 29, ganó la plata en los 400 metros y bajó por primera vez de los 50 segundos. En las tres temporadas siguientes alcanzó registros excepcionales en varias distancias: 11.09 segundos en 100 metros, 21.96 en 200 y 47.99 en 400, marca mundial que estableció en los Mundiales de 1983, el mismo año en que cerró el récord de 800 metros.
La comparación histórica más próxima corresponde a Marita Koch, también poseedora del récord mundial de 400 metros con 47.60 segundos desde 1985. La atleta de la antigua República Democrática Alemana superó las mejores marcas personales de Kratochvilova en 100, 200 y 400 metros, con 10.83, 21.71 y 47.60, pero no extendió su carrera hasta los 800.
La prueba perdió presencia durante los años noventa, tras la desintegración de la Unión Soviética y la dispersión deportiva de sus antiguos países aliados. En esa década solo Quirot y la mozambiqueña María Mutola lograron colocar marcas entre las 50 mejores. En 2008, Jelimo irrumpió con cinco registros destacados, aunque su aparición fue breve. Entre 2010 y 2020, las ocho marcas incorporadas a esa lista fueron de Semenya, cuyo caso estuvo rodeado por la controversia sobre su hiperandrogenismo y su mayor producción natural de testosterona.
La situación cambió en la década actual con la aparición de Athing Mu, Keely Hodgkinson y Werro. Mu ganó la final olímpica de Tokio con 19 años, mientras Hodgkinson fue segunda a la misma edad. Werro empezó a ganar protagonismo a finales del año pasado y esta temporada ha consolidado su ascenso con cuatro de las diez mejores marcas históricas. El 5 de septiembre, Bruselas marcará el siguiente capítulo de un récord que lleva 43 años sin ser superado.
