El Unicaja ultima el traspaso de Olek Balcerowski al Barcelona. El pivote polaco de 25 años y 2,18 metros, renovado hasta 2028, no ha cumplido las expectativas tras su llegada desde el Panathinaikos y su elevado sueldo pesa en la plantilla malagueña.

El interés azulgrana ha crecido en las últimas horas por problemas de flexibilidad de cupos. La operación está cerca de cerrarse sin alcanzar la cláusula de rescisión, lo que permite al Barcelona incorporar un jugador con potencial diferencial en un mercado dominado por los equipos de Euroliga.
Para el Unicaja, la salida libera una ficha importante aunque supone perder un interior con margen de desarrollo. Barcelona, en plena reconstrucción, suma así una pieza que puede encajar en su nuevo proyecto bajo un entrenador distinto.
Consecuencias en el mercado
El movimiento refleja cómo los procesos se aceleran en la Euroliga. Unicaja pierde a otro jugador relevante mientras busca mantener la competitividad interna con Tyson Pérez, David Kravish y Yannick Nzosa.
