Barcelona cerró el fichaje de Rodri Hernández desde Manchester City por 60 millones de euros fijos y hasta 16 millones adicionales en variables. El mediocampista español, de 30 años, viajará este lunes a Cataluña para superar la revisión médica y firmar un contrato de cuatro temporadas, hasta junio de 2030.
Un salto de jerarquía
La operación reúne a uno de los jugadores más determinantes del fútbol europeo con un Barcelona que busca sostener su dominio local y elevar su competitividad continental. Rodri eligió al equipo de Hansi Flick pese al interés del Real Madrid, una decisión que también refuerza el peso deportivo del proyecto azulgrana.

El volante llega tras siete campañas en el City, donde disputó 298 partidos, ganó 14 títulos y fue una pieza central del ciclo de Pep Guardiola. Entre sus logros figuran la Champions League de 2023 y el Balón de Oro de 2024, credenciales que explican el precio y la dimensión de su incorporación.
Con España, Rodri fue figura en la Nations League 2023, la Eurocopa 2024 y el Mundial 2026, torneos en los que fue elegido mejor jugador. Barcelona no solo suma control y experiencia para el mediocampo: incorpora a un futbolista capaz de ordenar el juego en los partidos de máxima exigencia.
