Aitor Larrazabal, exjugador del Athletic y actual director deportivo del Sestao River, no tuvo dudas al señalar que el mejor fichaje del club rojiblanco para la temporada 2026-27 es Beñat Prados. Sus palabras, publicadas esta semana, destacan el papel que el centrocampista navarro desempeñó en la mejora de jugadores como Mikel Jauregizar un año antes y subrayan la relevancia que su regreso tiene para un equipo que sufrió su ausencia durante gran parte de la campaña anterior.
Una opinión respaldada por el entorno
La valoración de Larrazabal coincide con la percepción generalizada dentro del club y entre los aficionados. Prados, tras superar una grave lesión de ligamento cruzado anterior en la rodilla izquierda, ha retomado la pretemporada con normalidad bajo las órdenes de Edin Terzic. Su presencia en el centro del campo aporta equilibrio, experiencia y una calidad técnica que el equipo echó de menos en momentos clave del curso 2025-26.
El propio Larrazabal enfatizó que Prados ya demostró su capacidad para elevar el rendimiento colectivo. Esta opinión se sustenta en los partidos disputados al inicio de la temporada pasada, donde formó pareja con Jauregizar y contribuyó a dar mayor solidez a la medular rojiblanca antes de la lesión.
Cronología de una lesión prolongada
Prados comenzó la campaña 2025-26 con regularidad. No participó en el primer encuentro contra el Sevilla, pero sí lo hizo ante el Rayo Vallecano y el Betis. En este último, fue titular y jugó hasta el minuto 61, cuando fue sustituido por Mikel Vesga. Esos fueron sus últimos minutos oficiales antes del parate internacional.
El 15 de septiembre de 2025 el club confirmó la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. La intervención quirúrgica se realizó el día 23 y la recuperación exigió seis meses. El jugador regresó a la dinámica de grupo el 20 de marzo de 2026, aunque complicaciones habituales en este tipo de lesiones le mantuvieron alejado otro mes más. Solo fue convocado para el último partido de Liga ante el Real Madrid, sin llegar a debutar.

Adaptación a un nuevo ciclo técnico
La pretemporada 2026-27 marca un punto de inflexión. Prados ha participado en los amistosos bajo la dirección de Terzic, quien ya cuenta con un mediocampista considerado fundamental para su esquema. Fue titular ante el Derio, descanso el encuentro contra el Leioa para gestionar cargas y volvió a jugar de titular ante el Sestao River, formando pareja con Ander Galarreta.
El alemán dispone así de un jugador que aporta experiencia en competición y que conoce perfectamente las exigencias del club. La integración de Prados en el grupo se produce sin sobresaltos, aunque el propio futbolista reconoce que aún debe recuperar sensaciones de partido y eliminar cualquier resquicio de precaución derivado de la lesión.
El testimonio del propio jugador
Prados ha expresado su satisfacción por el estado actual: se siente bien, con buenas sensaciones en los entrenamientos y en los minutos disputados durante los amistosos. Destaca la importancia de ir sumando carga de trabajo de forma progresiva y de recuperar ritmo competitivo sin prisas excesivas.
La temporada anterior resultó especialmente dura para él. Observar desde la grada cómo el equipo atravesaba dificultades sin poder aportar generó una sensación de impotencia. Prados señala que ver a sus compañeros afectados por resultados irregulares le afectó más aún al no poder ayudar en el campo.
Perspectivas para la nueva temporada
El regreso de Prados se interpreta como un refuerzo interno de primer nivel. El Athletic, que el año pasado careció de regularidad en Liga, recupera a un jugador capaz de aportar estabilidad en la medular y de conectar con las nuevas incorporaciones y con el bloque que ya existía. Terzic cuenta con un perfil técnico que complementa a Jauregizar y que puede ofrecer soluciones tanto en fase de construcción como en presión alta.
El propio jugador insiste en que el objetivo inmediato es seguir acumulando minutos y sensaciones positivas. La pretemporada le está sirviendo para eliminar cualquier miedo residual y para sentirse uno más dentro del grupo. El club, por su parte, gestiona su carga con prudencia para evitar recaídas.
La opinión de Larrazabal refleja un consenso amplio: Prados representa un valor añadido que no requiere inversión económica y que, una vez recuperado, puede marcar la diferencia en un equipo que busca mayor consistencia. Su evolución en las próximas semanas será determinante para confirmar si el Athletic logra el equilibrio deseado en el centro del campo.
