Boca Juniors encaminó la incorporación de Enner Valencia para reforzar un ataque debilitado por la recuperación prolongada de Adam Bareiro y el bajo rendimiento de Milton Giménez. El delantero ecuatoriano llegará al país en los próximos días para realizarse la revisión médica y firmar su contrato, siempre que no surjan inconvenientes.
Experiencia para una urgencia ofensiva
A los 36 años, Valencia aparece como una solución inmediata para Rodolfo Arruabarrena, que hoy tiene a Miguel Merentiel como su principal alternativa de área. Su llegada no responde únicamente a la falta de opciones: el atacante aporta jerarquía internacional, capacidad de definición y experiencia en escenarios de alta exigencia.

El ecuatoriano quedó libre después de disputar el Mundial 2026 con su selección y de finalizar su vínculo con Pachuca, club al que había regresado tras su préstamo en Betis. Esa condición facilitó las negociaciones y le permite a Boca sumar un delantero de trayectoria sin afrontar un traspaso, aunque el factor determinante será su adaptación física y futbolística a los 36 años.
Valencia es el máximo goleador histórico de Ecuador, con 49 tantos en 102 partidos. En la última Copa del Mundo integró el plantel dirigido por Sebastián Beccacece y sumó minutos, aunque no convirtió. Su experiencia internacional constituye el principal argumento de una apuesta pensada para elevar el piso competitivo del equipo en el corto plazo.
En paralelo, Boca mantiene en carpeta a Ezequiel “Chimy” Ávila. El delantero argentino, de 32 años, quedó libre tras terminar su contrato con Betis y analiza regresar al fútbol local. Su eventual llegada ampliaría la competencia ofensiva, pero el avance por Valencia ya representa el movimiento más concreto del club para cerrar la búsqueda del centrodelantero.
