Boca Juniors ha avanzado de manera significativa en el mercado de pases al alcanzar un acuerdo verbal para incorporar al arquero colombiano Álvaro Montero. El guardameta de 31 años, que brilló en Vélez Sarsfield durante el semestre anterior, se unirá al club una vez finalice su participación con la selección de Colombia en el Mundial 2026. Esta decisión responde a la necesidad de reforzar la portería tras la lesión de Agustín Marchesín y las dudas sobre el rendimiento de Leandro Brey en los últimos partidos.
La dirigencia, liderada por Juan Román Riquelme, priorizó esta incorporación ante la urgencia de contar con un titular confiable. Montero llegó a Vélez en préstamo desde Millonarios y rápidamente se consolidó como la primera opción, desplazando incluso a Tomás Marchiori. En 17 partidos oficiales disputados, recibió solo 13 goles y mantuvo el arco en cero en siete ocasiones, cifras que lo convirtieron en una de las figuras destacadas del equipo de Liniers.
Trayectoria y rendimiento reciente
El colombiano demostró solidez bajo los tres palos y capacidad para comandar la defensa. Su consistencia le permitió mantener un lugar en la convocatoria de la selección de Colombia para el Mundial, aunque como suplente de Camilo Vargas. Esta experiencia internacional añade valor a su perfil, ya que Boca busca un arquero que pueda asumir responsabilidades inmediatas en un plantel con objetivos ambiciosos en el Torneo Clausura 2026 y competencias internacionales.

El rendimiento de Montero en el fútbol argentino superó las expectativas iniciales. Aunque su llegada a Vélez fue temporal, el técnico Guillermo Barros Schelotto lo integró rápidamente al esquema titular. Sus intervenciones clave en partidos decisivos contribuyeron a la estabilidad defensiva del equipo, un factor que influyó en la decisión de Boca de activar la negociación pese a la resistencia inicial del club de Liniers.
Detalles de la operación económica
La transacción se concretará en torno a los cuatro millones de dólares por la totalidad de los derechos del jugador. Vélez ejecutará primero la opción de compra con Millonarios, valorada en algo más de un millón de dólares, tras haber pagado previamente 400 mil dólares por el préstamo. Este movimiento refleja la capacidad de Boca para presentar una oferta económica superior a la prevista inicialmente por el club vendedor, que consideraba a Montero pieza fundamental para el segundo semestre.
El contrato firmado con el arquero contempla una duración de cuatro temporadas, lo que indica una apuesta a largo plazo por un puesto estratégico. La intención del club es que Montero se incorpore de inmediato tras el Mundial y participe en la pretemporada bajo las órdenes del cuerpo técnico.
Alternativas evaluadas y contexto interno
Antes de definir la incorporación de Montero, Boca analizó otras opciones en el mercado. Entre los nombres considerados figuraban Gerónimo Rulli, con futuro incierto en Olympique de Marsella; el uruguayo Sergio Rochet, referente en Inter de Porto Alegre; y Nahuel Losada, destacado en el reciente bicampeonato de Lanús. Tanto Rodolfo Arruabarrena como Riquelme coincidieron en que el colombiano reunía el equilibrio entre experiencia, rendimiento reciente y disponibilidad para asumir el rol titular de manera inmediata.
La ausencia prolongada de Marchesín por su lesión de rodilla generó una ventana de oportunidad que la dirigencia no quiso dejar pasar. Al mismo tiempo, el rendimiento irregular de Brey en compromisos recientes reforzó la necesidad de contar con un guardameta de mayor trayectoria y consistencia. Esta combinación de factores explica por qué las gestiones se aceleraron en las últimas semanas.
Perspectivas para el plantel
La llegada de Montero se suma a la incorporación del lateral derecho Leandro Lozano, otra de las piezas que Boca busca para reforzar el equipo de cara a los desafíos del semestre. El club busca construir una base sólida que permita competir en múltiples frentes, donde la portería representa un pilar fundamental para cualquier aspiración de título.
El acuerdo de palabra alcanzado entre las partes deja la operación cerca de su cierre definitivo, pendiente únicamente de la firma formal una vez concluya la participación de Montero con Colombia. Esta incorporación representa un movimiento estratégico que busca estabilizar un sector clave del equipo en un momento donde las exigencias deportivas demandan respuestas rápidas y efectivas.
