Boca inicia el Torneo Clausura ante Riestra con la atención dividida entre el partido local y el repechaje de Copa Sudamericana en Chile. El equipo de Arruabarrena ya sumó dos victorias previas, pero ahora enfrenta un escenario más exigente: un rival que impone duelos físicos y cerrados, combinado con la necesidad de preservar energías para el jueves.

La ausencia de Leandro Paredes marca el partido. El capitán quedó fuera para evitar riesgos antes del duelo copero y tras el Mundial. Su reemplazo natural, Santiago Ascacibar, regresa al once, aunque Arruabarrena evalúa rotaciones en defensa y ataque para mantener el rendimiento sin comprometer el futuro inmediato.
El debut local cobra peso propio. Sumar de a tres desde el arranque reduce presiones tempranas y consolida el ciclo del técnico, mientras el plantel asume la obligación de cerrar el semestre con un título en cualquiera de los tres frentes. El margen de error se estrecha rápido y cada decisión cuenta.
