El encuentro disputado en La Bombonera marcó el inicio de los playoffs de la Copa Sudamericana con un resultado ajustado pero significativo. Boca Juniors derrotó 1-0 a O’Higgins gracias al gol de Miguel Merentiel en el minuto 43, tras una asistencia precisa de Leandro Paredes. El árbitro uruguayo Andrés Matonte dirigió el partido bajo la supervisión del VAR, que validó la anotación tras una breve revisión. Este triunfo otorga ventaja al equipo argentino para la revancha programada en Chile.
El gol de Merentiel como punto de inflexión
El tanto anotado por Merentiel sintetizó el dominio territorial ejercido por Boca durante la primera mitad. Paredes, actuando como distribuidor central, generó el espacio necesario con un pase filtrado que rompió la línea defensiva chilena integrada por Alan Robledo y Miguel Brizuela. La conversión llegó en un momento en que el encuentro amenazaba con mantenerse sin goles, lo que habría favorecido el planteo defensivo de Lucas Bovaglio. La intervención del VAR añadió tensión momentánea, pero ratificó la legalidad del tanto y permitió que Boca se retirara al vestuario con ventaja.
El gol evidenció la capacidad de Boca para capitalizar transiciones ofensivas cuando el control de balón se concentró en el mediocampo. Paredes mantuvo el ritmo de posesión y habilitó a los atacantes en las bandas, aunque la falta de profundidad inicial limitó las ocasiones claras hasta ese instante.

Mejora colectiva en el segundo tiempo
Tras el descanso, Boca elevó su nivel de juego y generó múltiples situaciones de peligro frente al arco defendido por Omar Carabali. La presión alta y los cambios de orientación permitieron que el equipo local mantuviera la iniciativa sin conceder contraataques peligrosos. O’Higgins, liderado por Martín Sarrafiore y Bryan Rabello, intentó responder con velocidad, pero la zaga argentina neutralizó esos intentos. La salida de Sebastián Villa en los minutos finales recibió aplausos del público, señal de integración progresiva tras su regreso.
El resultado final de 1-0 quedó corto en relación con el volumen de juego generado por Boca, especialmente en la segunda etapa. Sin embargo, la solidez defensiva evitó que O’Higgins encontrara vías de empate.
El rol de Paredes en la construcción ofensiva
Leandro Paredes demostró su influencia como eje distribuidor al suministrar el pase clave para el gol. Su visión de juego permitió que Boca alternara ataques por las bandas con pases verticales que desordenaron la estructura chilena. Esta función trasciende la simple posesión: Paredes conectó líneas y redujo la efectividad de los repliegues ordenados de O’Higgins. En contextos de playoffs, jugadores con esa capacidad de síntesis suelen inclinar la balanza en partidos de ida y vuelta.
La presencia de Paredes también liberó a otros mediocampistas para incorporarse al ataque, ampliando las opciones de Merentiel y sus compañeros de banda. Esta dinámica explica por qué Boca logró imponer condiciones territoriales desde el inicio pese a la resistencia visitante.
Perspectivas de O’Higgins ante la revancha
El equipo chileno mantuvo un bloque compacto durante la mayor parte del encuentro y evitó desastres mayores. Lucas Bovaglio priorizó la contención y buscó transiciones rápidas que, aunque limitadas, mantuvieron viva la posibilidad de un empate. Para la revancha en Rancagua, O’Higgins necesitará mayor profundidad en ataque y aprovechar el factor local para presionar desde temprano. La ausencia de goles en contra en territorio visitante representa un activo que puede explotarse si el planteo táctico se ajusta al contexto de localía.
Riesgos y tendencias para la llave
El margen estrecho abre escenarios complejos para Boca. Una lesión clave o una expulsión en Chile podría alterar el equilibrio. Además, el arbitraje y posibles revisiones del VAR seguirán siendo factores determinantes en partidos de eliminación directa. O’Higgins cuenta con la ventaja de jugar de local en la segunda etapa, donde el apoyo de su público podría potenciar los contraataques. Boca, por su parte, debe resolver la falta de contundencia observada en el complemento para evitar que el resultado global se complique.
La tendencia observada en los playoffs sudamericanos indica que los equipos que logran ventaja mínima en la ida suelen priorizar el control y la eficiencia en la vuelta. Boca ya demostró capacidad para sostener el resultado, mientras que O’Higgins deberá decidir entre mantener el bloque defensivo o arriesgar mayor posesión. La evolución de ambos planteos en la próxima semana definirá si el gol de Merentiel resulta suficiente o si se requiere una nueva anotación en territorio chileno.
