Boca Juniors cumplió con las expectativas en la Bombonera al derrotar 1-0 a O’Higgins de Chile en los playoffs de la Copa Sudamericana 2026. El gol de Miguel Merentiel en el minuto 43 de la primera parte marcó la diferencia en un encuentro que el equipo argentino controló tras un inicio irregular. Con esta victoria, el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena suma su segunda victoria consecutiva en el torneo y se prepara para definir la serie en Chile el 30 de julio.
La efectividad como factor decisivo
El partido evidenció una clara diferencia en la capacidad de concretar oportunidades. Mientras O’Higgins generó varias llegadas claras en los primeros 25 minutos, Boca esperó su momento y lo capitalizó con un pase preciso de Leandro Paredes que dejó a Merentiel mano a mano. Esta jugada no solo rompió el equilibrio, sino que también demostró cómo un solo error en la salida chilena puede definir un encuentro de ida y vuelta. La precisión de Merentiel al definir con el pie derecho abierto ante el arquero Carabalí resultó clave para mantener la ventaja hasta el final.
Arruabarrena y el retorno a la solidez táctica
El regreso de Arruabarrena ha traído cambios notables en la estructura del equipo. En esta ocasión, Boca priorizó el control del mediocampo con Paredes y Ascacibar, limitando las transiciones rápidas de O’Higgins. El planteo funcionó especialmente en la primera mitad, donde el equipo local evitó que los chilenos repitieran las jugadas de cabeza que habían creado peligro. Sin embargo, la falta de profundidad en el ataque durante el segundo tiempo plantea interrogantes sobre cómo se adaptará el equipo en el partido de vuelta, donde el escenario será completamente distinto.

La visita a Chile representa un desafío mayor que el partido de ida. O’Higgins, con el apoyo de su público, intentará presionar desde el inicio para revertir el resultado. Boca deberá mostrar mayor control del balón y evitar errores en la salida, ya que cualquier gol chileno complicaría la clasificación. El historial reciente de equipos argentinos en tierras chilenas indica que la ventaja de un gol puede evaporarse rápidamente si no se mantiene la concentración defensiva.
El peso del mediocampo en la construcción del juego
Leandro Paredes fue el eje principal de las mejores jugadas de Boca. Su capacidad para filtrar pases largos permitió romper las líneas de O’Higgins en momentos clave. Esta función no solo se limitó al gol de Merentiel, sino que también influyó en la recuperación de balones en zonas intermedias. Sin embargo, la ausencia de un segundo volante con mayor proyección ofensiva limitó las opciones de ataque por las bandas durante el complemento, algo que los rivales podrán explotar en el partido de vuelta.
Perspectivas desde el lado chileno
Para O’Higgins el resultado deja un sabor amargo. El equipo generó suficiente peligro en la primera mitad como para haber empatado o incluso adelantarse en el marcador, pero falló en la definición. Castillo y Sarrafiore fueron los más activos, aunque el arquero Montero respondió con solvencia en las ocasiones más claras. El técnico chileno deberá ajustar la presión alta y buscar mayor verticalidad si quiere revertir la serie en casa, donde el factor local puede inclinar la balanza.
Riesgos y proyecciones hacia los octavos
Clasificar a octavos de final ante Recoleta de Paraguay dependerá de cómo Boca gestione el partido en Chile. Un empate o una victoria por la mínima mantendría viva la ilusión, pero cualquier descuido defensivo podría costar caro. El torneo Sudamericana exige mantener el equilibrio entre ataque y defensa, especialmente cuando los rivales cuentan con jugadores veloces en las transiciones. Arruabarrena tendrá que decidir si mantiene el mismo once o introduce variantes para enfrentar el desgaste físico acumulado.
El análisis del encuentro también revela que Boca aún debe mejorar en la conversión de posesión en ocasiones claras. Aunque el gol llegó en el momento oportuno, el equipo generó pocas situaciones de peligro real durante el segundo tiempo. Esto podría convertirse en un problema si enfrenta rivales más sólidos en fases posteriores del torneo. La experiencia de jugadores como Villa y Merentiel será fundamental para mantener la confianza en momentos donde el resultado esté en duda.
En términos más amplios, la victoria refuerza la idea de que los equipos argentinos siguen dominando las fases iniciales de la Sudamericana cuando juegan en casa. Sin embargo, la historia del torneo muestra que las series se definen en los partidos de vuelta, donde el factor visitante y el clima pueden alterar cualquier pronóstico. Boca llega con ventaja, pero la serie está lejos de estar cerrada.
