El Deportivo avanza en su pretemporada con una plantilla sobredimensionada que complica la preparación para LaLiga. La rescisión de Mohamed Bouldini, anunciada el viernes, marca el tercer adiós de jugadores con contrato que no encajaban en el proyecto de Antonio Hidalgo. Antes habían salido Diego Gómez, cedido al Huesca, y Álex Petarroman, que firmó por la UD Ceuta tras resolver su vinculación.

El delantero marroquí, incorporado en el verano del ascenso, apenas disputó 683 minutos y no aportó goles en su cesión al Granada. El acuerdo permite su salida sin penalizar el límite salarial, un alivio para Fernando Soriano, aunque la operación salida sigue avanzando a ritmo lento. Con treinta futbolistas en los entrenamientos, el excedente se concentra en portería, zaga y centro del campo.
Salidas pendientes y fichajes en curso
La llegada de Leo Román eleva a cuatro los porteros; Eric Puerto podría marcharse cedido. En defensa hay cinco centrales y se prevé otro fichaje, mientras Dani Barcia y Arnau Comas estudian su salida. En el medio, José Ángel y Charlie Patiño también tienen opciones de marcha, una rescisión y una cesión respectivamente. El volumen de lesionados retrasa los movimientos, pero Hidalgo mantiene que la plantilla seguirá ajustándose antes del cierre del mercado. La diferencia entre llegadas rápidas y salidas lentas evidencia la dificultad de equilibrar el grupo sin afectar el tope salarial ni la competitividad inmediata.
