Salida limpia, desenlace al sprint
Walter Bouzán y Alberto Llera ganaron el 88 Descenso Internacional del Sella en una de las ediciones más cerradas de los últimos años. Su victoria llegó tras una carrera táctica, de espera y golpes medidos, en la que el grupo de cabeza se mantuvo compacto hasta el tramo final de la ría de Ribadesella. La pareja asturiana firmó 1:08:28 y solo superó por un segundo a Miguel Llorens y Valdemar Jorgensen, con Boros y Erdelyi dos segundos detrás.

La prueba llegó marcada por la polémica del nuevo puente Emilio Llamedo, inaugurado en la salida, y por el arrastre de piedras que obligó a intervenir al comité organizador. La incidencia quedó resuelta y no alteró el arranque, pero sí recordó cómo una obra ajena al deporte puede modificar el recorrido y la seguridad de la carrera. Bouzán, que suma ya 13 triunfos, volvió a imponer el conocimiento del río frente a rivales que confiaron en el mayor caudal.
En el resto del programa, Amaia Osaba y Llara Tuset ganaron el k2 femenino, Alberto Plaza se impuso en k1 masculino y la húngara Zsofia Czellai venció en k1 femenino. La Guardia Civil calculó más de 100.000 personas siguiendo la prueba entre Arriondas y Ribadesella, una cifra que confirma el peso popular del Sella más allá del resultado deportivo.
