La selección brasileña ya conoce su rival en la fase de dieciseisavos de final del Mundial 2026. Japón será el equipo que dispute el encuentro contra los cinco veces campeones del mundo el próximo lunes 29 de junio a las 11 a. m. hora de Costa Rica en el Estadio de Houston.
Brasil llegó a esta instancia tras ganar el grupo C de manera invicta. Sumó siete puntos con dos victorias consecutivas ante Haití y Escocia, mostrando un rendimiento sólido a pesar de las bajas por lesión que ha enfrentado el plantel. El equipo dirigido por su cuerpo técnico ha mantenido la posesión y la intensidad en los partidos disputados hasta ahora.
Por su parte, Japón terminó segundo en el grupo F tras empatar contra Suecia en la última jornada. Los asiáticos acumulan una victoria y dos empates, sin haber conocido la derrota en la fase de grupos. Su estilo de juego, basado en disciplina táctica y transiciones rápidas, representa un desafío técnico para cualquier rival.

El regreso de Neymar y las dudas en el ataque
Brasil pudo contar con Neymar durante unos minutos de la segunda mitad en su último encuentro. El delantero del Santos regresa de una molestia en los músculos de la pantorrilla derecha y su participación gradual busca minimizar riesgos antes del duelo decisivo. Su presencia aporta creatividad y capacidad de desequilibrio individual en un equipo que busca recuperar la fluidez ofensiva.
Sin embargo, la participación de Raphinha permanece en duda tras sufrir otra dolencia muscular durante el partido ante Haití. Esta situación obliga al cuerpo técnico a evaluar opciones alternativas en las bandas, donde la velocidad y el desborde han sido elementos clave en la fase inicial del torneo.
Formato ampliado y mayor exigencia
Una de las principales novedades del Mundial 2026 es la expansión a 48 selecciones, lo que implica que 32 equipos acceden a la segunda fase. En consecuencia, el camino hacia la final requiere disputar ocho partidos en lugar de siete. Esta modificación aumenta la duración del torneo y exige mayor profundidad de plantilla a los equipos favoritos.
Brasil llega con el objetivo de conquistar el título por primera vez desde 2002. El historial de cinco coronas mundiales genera expectativas internas y externas, aunque el cuerpo técnico ha insistido en mantener la concentración en cada encuentro sin subestimar rivales de menor tradición futbolística.
Otros cruces de octavos ya definidos
La fase de eliminación directa comienza el domingo con el partido entre Canadá y Sudáfrica en Los Ángeles. El lunes se disputarán tres encuentros más, entre ellos Países Bajos contra Marruecos a las 7 p. m. Alemania espera conocer a su rival, que saldrá de los mejores terceros lugares de la fase de grupos.
El cruce entre Brasil y Japón plantea un contraste de estilos que suele generar partidos equilibrados. Mientras Brasil cuenta con mayor poderío individual y experiencia en grandes torneos, Japón ha demostrado solidez defensiva y capacidad para capitalizar errores rivales en transiciones. El resultado dependerá en gran medida de la efectividad en las áreas y del manejo del ritmo del partido.
Los preparativos de ambos seleccionados continúan durante los días previos al encuentro. Brasil buscará mantener la racha invicta y consolidar su funcionamiento colectivo, mientras Japón intentará repetir la actuación compacta que le permitió avanzar desde el grupo F. El Estadio de Houston albergará un duelo que marcará el inicio de la fase decisiva para ambos equipos.
