ALLEN PARK, Michigan (AP) — Teddy Bridgewater, uno de los quarterbacks veteranos más respetados de la NFL, se alejó del fútbol americano y dejó a los Lions de Detroit con una vacante sensible detrás de Jared Goff. Dan Campbell confirmó el domingo que el pasador de 33 años fue colocado en la lista de reserva/retirados, un movimiento que sorprendió por el momento, aunque no por completo por el trasfondo de una carrera marcada por lesiones, cambios de equipo y una larga rehabilitación.
Bridgewater había firmado en marzo un contrato de un año con Detroit tras pasar 2025 con Tampa Bay, y su regreso a los Lions parecía pensado para aportar experiencia en un rol de respaldo. Campbell, visiblemente conmovido, subrayó el impacto humano y deportivo del jugador: recordó que lo conocía desde su etapa en Nueva Orleans y lo describió como un compañero cuya preparación y liderazgo elevaban el nivel del vestuario. El entrenador incluso evocó el tramo de 2019 en los Saints, cuando Bridgewater reemplazó a Drew Brees lesionado y ganó cinco partidos seguidos, una referencia que resume por qué su salida pesa más allá de las estadísticas.

La decisión también altera la planificación de pretemporada de Detroit. El novato no elegido en el draft Luke Altmyer, que era el único otro quarterback en el roster, había recibido más repeticiones durante los entrenamientos de esta semana, primero con la ausencia de Bridgewater y luego nuevamente el domingo. Campbell dijo que Altmyer respondió bien a situaciones exigentes para un jugador joven, una observación relevante porque los Lions ahora deberán medir con rapidez cuánto respaldo real tienen detrás de Goff antes del inicio de la temporada regular.
Altmyer, por su parte, reconoció que aprendió mucho de Bridgewater y que la salida del veterano abre una oportunidad directa para él. Sus palabras reflejan el tipo de transición que suele producirse en la NFL cuando un suplente experimentado desaparece de la ecuación: el discurso pasa de la tutoría a la urgencia. Detroit planea firmar a otro quarterback veterano tan pronto como el lunes, y Campbell ya adelantó que Goff no jugará el jueves en el amistoso de Cincinnati, lo que deja a Altmyer con una carga de trabajo considerable y a la organización con poco margen para improvisar.
La trayectoria de Bridgewater ayuda a explicar el tono de despedida. Seleccionado por Minnesota en el draft de 2014, fue titular en 28 partidos en sus dos primeras campañas antes de sufrir una grave lesión de rodilla en 2016 que lo apartó del campo durante un periodo prolongado. Después pasó por Dolphins, Broncos, Panthers, Jets y, en distintas etapas, por Detroit y Tampa Bay. Antes de regresar brevemente a los Lions en diciembre de 2024, había dirigido a Miami Northwestern Senior High, su antigua escuela, al campeonato estatal de Florida en Clase 3A. Ese vínculo con el juego y con la formación de jóvenes también hizo más llamativa su suspensión en 2025, tras admitir que pagó de su bolsillo comidas, transporte por aplicación y tratamientos para algunos jugadores.
Para los Lions, la salida de Bridgewater no solo elimina un respaldo probado: también les obliga a resolver de inmediato una pregunta estructural sobre profundidad en una posición clave. En una liga donde las lesiones del quarterback pueden alterar por completo una temporada, la experiencia del veterano era un seguro deportivo y emocional. Su retiro deja a Detroit con menos certidumbre, pero también con una oportunidad para evaluar si Altmyer puede sostener el puesto o si la búsqueda de otro pasador deberá convertirse en una prioridad real antes de que el calendario comience a exigir respuestas.
