La policía de Buenos Aires instaló vallas alrededor del Obelisco este miércoles para evitar disturbios antes del partido de semifinales del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra. El operativo, el primero de su tipo en este torneo, incluye cortes de tránsito en las calles adyacentes al monumento tras el encuentro que se disputará a las 16:00 locales en Atlanta.

La medida responde a los festejos masivos que siguieron a la victoria de Argentina sobre Suiza en cuartos de final, cuando miles de personas se reunieron hasta la madrugada y la policía recurrió a balas de goma para dispersarlas. Las celebraciones espontáneas en torno al Obelisco son un ritual habitual en los éxitos de la selección, pero esta vez las autoridades optaron por una contención preventiva ante la rivalidad histórica con Inglaterra.
Comercios cercanos cerrarán temprano. Una empleada de una pinturería céntrica relató que el local liberará a su personal una hora antes del partido debido a la tensión ambiente. Bares y restaurantes ya lucen decorados con los colores celeste y blanco, anticipando una jornada que altera la rutina diaria de la ciudad.
El despliegue evidencia cómo el fútbol sigue marcando el pulso urbano en Buenos Aires: la misma pasión que genera encuentros multitudinarios exige ahora protocolos de seguridad reforzados para contener posibles excesos sin suprimir el arraigo cultural de estas concentraciones.
