Alex Calatrava debutó como titular en el primer amistoso de pretemporada del Espanyol y dejó señales claras de por qué el club apostó por él este verano. Jugando por detrás de Kike García, el mediapunta catalán combinó verticalidad y visión en un triunfo 0-3 ante el Olot que sirvió para medir el grado de acoplamiento del nuevo bloque.

El propio jugador destacó el respaldo recibido desde su llegada. Manolo González le ha transmitido la confianza necesaria para expresarse sin filtros, un detalle clave en una pretemporada donde el técnico insiste en ganar partidos desde el primer minuto. Esa exigencia temprana busca generar hábitos ganadores antes del inicio liguero ante el Levante.
Calatrava se mostró cómodo en la mediapunta, zona que ya conoce y donde el entrenador le pide actuar. Aunque aún no ha estrenado su cuenta goleadora, resta importancia al asunto y confía en que el trabajo diario lo traerá partido a partido. Tras apenas una semana como blanquiazul, su ilusión apunta a un año con margen para crecer y aportar soluciones en un Espanyol que busca consolidarse.
