Una prenda que Pelé lució durante la final del Mundial de 1958 en Suecia alcanzó los 4,9 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s en Nueva York. La venta confirma el valor sostenido de los objetos vinculados al primer título mundial de Brasil y sitúa a esta camiseta como la pieza más cara jamás vendida de la trayectoria del delantero brasileño.
El partido que marcó el inicio de una era
El 29 de junio de 1958, Brasil derrotó 5-2 a Suecia en Estocolmo. Pelé, con apenas 17 años, anotó dos goles y se convirtió en el jugador más joven en marcar en una final de la Copa del Mundo. La camiseta azul con el número 10 que utilizó ese día permaneció en poder de coleccionistas privados hasta su salida a subasta este año.
La prenda formó parte de la colección “The beautiful game”, integrada por más de cien lotes de memorabilia futbolística. Aunque la estimación previa rondaba los seis millones de dólares, la puja final se detuvo en 4,9 millones, una cifra que refleja tanto el interés sostenido por los objetos de Pelé como la cautela actual del mercado de alto valor.

Comportamiento de otros lotes en la misma jornada
El resto de la subasta mostró resultados mixtos. Un cromo de Pelé de 1958 se adjudicó por 108.000 dólares, por debajo de su estimación mínima de 150.000. La mayoría de las tarjetas coleccionables históricas también cerraron por debajo de las previsiones, muchas de ellas por sumas inferiores a mil dólares.
En contraste, el brazalete de capitán que Diego Maradona usó en el Mundial de 1986 alcanzó los 512.000 dólares. Dos camisetas de Lionel Messi correspondientes a partidos de Champions League y Liga con el Barcelona superaron los 100.000 dólares cada una, con la de 2017 llegando a 217.600 dólares.
El mercado de memorabilia y su evolución
El resultado de la camiseta de Pelé confirma que los objetos directamente ligados a hitos deportivos conservan demanda, aunque las estimaciones optimistas no siempre se cumplen. Las casas de subastas han registrado un aumento de piezas procedentes de las décadas de 1950 y 1960, periodo en el que el fútbol comenzó a profesionalizarse a escala global.
Analistas del sector señalan que la procedencia verificada y la asociación con un momento fundacional, como el primer título brasileño, siguen siendo factores determinantes. En cambio, los cromos y objetos de producción masiva han perdido atractivo relativo frente a prendas usadas en partidos decisivos.
Perspectivas para futuras ventas
La diferencia entre la estimación y el precio final de la camiseta de Pelé podría influir en cómo se valoran próximas piezas de la misma época. Las casas de subastas ya preparan lotes similares para 2027, entre ellos uniformes de la final de 1962 y objetos pertenecientes a otros integrantes de aquella selección brasileña.
El interés institucional y de coleccionistas privados de Asia y Oriente Medio sigue creciendo, lo que podría estabilizar los precios de los objetos más emblemáticos. Sin embargo, el mercado muestra mayor selectividad ante lotes cuya documentación histórica no resulte completamente verificable.
