Tras la victoria en el Mundial y las celebraciones en Madrid, varios jugadores de la selección española han coincidido en Ibiza para desconectar. Ferran Torres, Marcos Llorente, Lamine Yamal y Mikel Oyarzabal han elegido la isla baleares como lugar de descanso, donde alternan comidas frente al mar con paseos sin la presión de la competición.

El encuentro entre Torres y Llorente en Casa Jondal, con su brindis por vinos de Borgoña, ilustra cómo estos atletas mantienen lazos de equipo más allá del terreno de juego. La ovación recibida en el restaurante confirma el impacto social de su logro, mientras la isla se consolida como refugio preferido por su mezcla de privacidad y exclusividad.
La presencia de Yamal y Oyarzabal completa un grupo que busca recargar energías antes de volver a sus clubes. Esta pausa no solo marca el cierre de un verano histórico, sino que también revela la necesidad de equilibrio entre la fama repentina y la vida cotidiana, un patrón habitual tras grandes victorias colectivas.
