Joan Capdevila volará a Nueva York tras el levantamiento del veto estadounidense que le impedía asistir a la final del Mundial 2026. Estados Unidos rectificó tras la solicitud personal del exinternacional español, quien había sido rechazado por haber disputado un partido en Irán hace una década. La Federación Española invitó a todos los campeones de 2010 y Capdevila formaba parte del grupo, por lo que la negativa inicial generó una situación excepcional para un evento de esta magnitud.

La intervención directa ante la administración de Trump y el apoyo del Ministerio de Deportes español aceleraron la resolución. Este caso revela cómo las trayectorias deportivas pueden chocar con restricciones migratorias derivadas de contextos geopolíticos lejanos. Capdevila ya se encuentra en ruta junto a Marcos Senna, quien confirmó el viaje en redes sociales con el mensaje “Rumbo a por la segunda estrella”. La presencia del lateral catalán en el MetLife Stadium junto al resto del equipo de Sudáfrica añade un componente emocional a una final que enfrenta a España y Argentina.
La rapidez de la rectificación estadounidense demuestra la influencia que ejercen las figuras públicas en decisiones administrativas cuando el foco mediático se intensifica. Capdevila podrá reunirse con sus hijos y compañeros para presenciar el partido desde la grada, cerrando así un episodio que amenazaba con empañar la celebración del título conquistado en 2010.
