La selección española ha recibido una noticia positiva a pocas horas de la final del Mundial. Joan Capdevila, lateral izquierdo del equipo campeón en 2010, podrá viajar a Estados Unidos después de que las autoridades migratorias levantaran el veto que le impedía entrar al país. El exfutbolista había sido denegado el ESTA por haber participado hace diez años en un partido benéfico en Irán.
El origen del impedimento
Todo comenzó cuando Capdevila solicitó la autorización electrónica de viaje requerida para ciudadanos de países del programa de exención de visado. El sistema detectó que el jugador disputó un encuentro con leyendas de LaLiga en Teherán el 25 de agosto de 2016. Según la normativa estadounidense, cualquier visita a Irán en los últimos años puede generar restricciones automáticas. Capdevila explicó en la Cadena COPE que se trataba de un partido amistoso y benéfico, sin implicaciones políticas.
El exinternacional manifestó su frustración en redes sociales y dirigió un mensaje directo al presidente Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio. En su publicación señaló la ilusión que le producía acompañar a sus antiguos compañeros y a la actual selección en un momento histórico. La respuesta de las autoridades llegó en las últimas horas y permitió que Capdevila subiera al avión junto a Marcos Senna.
El momento del viaje
Marcos Senna compartió en Instagram una fotografía de ambos jugadores camino al aeropuerto. El mensaje acompañaba la imagen con la frase “Rumbo a por la segunda estrella”. La instantánea confirma que el vuelo con destino a Nueva York ya se encuentra en marcha y que Capdevila llegará a tiempo para el partido contra Argentina.

La resolución del caso se produce después de varios días de incertidumbre. Durante ese periodo, Capdevila mantuvo contacto con la federación española y con antiguos compañeros que ya se encontraban en territorio estadounidense. La federación evitó hacer declaraciones públicas hasta confirmar que el jugador había recibido la autorización definitiva.
Repercusiones en el entorno del equipo
La presencia de Capdevila en la grada de la final tiene un valor simbólico para el grupo de 2010. Varios integrantes de aquella plantilla han destacado la importancia de contar con el respaldo de los campeones anteriores. El propio Senna, que también formó parte del equipo europeo de 2008, ha subrayado el carácter colectivo de la celebración.
Desde el punto de vista institucional, el RCD Espanyol, club donde Capdevila se formó y donde actualmente ejerce como embajador, ha seguido el proceso con atención. El club catalán emitió un breve comunicado en el que desea al exjugador un viaje sin contratiempos y una experiencia satisfactoria junto a la selección.
El contexto más amplio
El incidente refleja las dificultades que pueden surgir cuando antiguos deportistas viajan por motivos personales o de apoyo a selecciones nacionales. Las políticas migratorias estadounidenses mantienen restricciones específicas para personas que han visitado determinados países, independientemente del carácter de la actividad realizada. En este caso, la intervención de altos cargos y la aclaración de que se trató de un evento benéfico permitieron resolver la situación.
Capdevila ha reiterado que su única intención era compartir el momento con sus hijos y con los jugadores actuales. La afición española, que sigue con expectación la final, ha recibido la noticia con alivio. Numerosos mensajes en redes sociales expresan el deseo de que la selección consiga el segundo título mundial de su historia con la presencia de uno de los integrantes del primer equipo campeón.
