José Luis Capitán, conocido como Capi, plusmarquista en la subida al Angliru desde 2005 y afectado por ELA desde 2014, ha convertido su enfermedad en motor de visibilidad y solidaridad. En abril fue invitado al Molinón y lanzó el reto de ascender la cima con jugadores del Sporting. El club aceptó y organizó la subida a finales de junio bajo el nombre Empuxa, impulsado por la Fundación Real Sporting – Marea Rojiblanca.

En la ascensión participaron jugadores como Guille Rosas y Pablo Vázquez, exfutbolistas, trabajadores del club y familiares. La Asociación Ezina Ekinez Egina facilitó la logística para personas con movilidad reducida. Las palabras “Puxa” y “Da-y pa enriba” trazadas en la carretera resumieron el mensaje de esfuerzo colectivo.
Metáfora del ascenso
El acto trasciende lo deportivo: demuestra que la visibilidad de la ELA puede generar apoyos concretos y que los valores de superación de Capi se proyectan sobre el equipo. Rosas prometió repetir la subida si el Sporting asciende, y Vázquez se sumó. Esta promesa ancla el objetivo de Primera en un compromiso real con la afición y con quienes enfrentan limitaciones mayores que las deportivas. El club transforma así un gesto solidario en impulso tangible para la temporada 2026/27.
La experiencia relativizó problemas cotidianos del fútbol profesional y reforzó la idea de que el trabajo en equipo, la entrega y la solidaridad son herramientas necesarias tanto en la montaña como en la competición. El Sporting parte de este verano con un referente claro: creer, como hace Capi cada día, es el primer paso para lograr metas ambiciosas.
