El municipio de Castro de Rei acogerá el próximo 2 de agosto la cuarta edición del Raid Hípico Val de Francos, una prueba que recorre caminos forestales con distancias de 80, 60 y 40 kilómetros. Esta competición, impulsada por el club local, ha logrado en poco tiempo situarse entre las citas más relevantes de la provincia de Lugo para los aficionados a la hípica. Las inscripciones permanecen abiertas hasta el 28 de julio a través de la Federación Hípica Galega, mientras que el delegado territorial de la Xunta, Alfonso Villares, y el alcalde Francisco Balado han respaldado públicamente la iniciativa junto con los responsables del club.
La prueba se desarrolla principalmente por sendas de tierra, con cruces puntuales sobre carreteras asfaltadas, lo que reduce el impacto en infraestructuras locales y permite aprovechar el entorno natural del Val de Francos. Esta configuración técnica atrae tanto a jinetes experimentados como a participantes de nivel intermedio que buscan distancias accesibles sin sacrificar el componente de resistencia.

El papel del convenio autonómico de 80.000 euros
El apoyo económico de la Xunta, canalizado mediante un acuerdo anual con la Federación Hípica Galega, supera los 80.000 euros destinados a actividades ecuestres en toda la comunidad. Este fondo no solo cubre gastos operativos del raid, sino que también financia formación de jueces, seguros y programas de promoción entre jóvenes. Sin embargo, la distribución de estos recursos genera debate entre clubes más consolidados y entidades emergentes como el Val de Francos, que reclaman mayor peso en la asignación según méritos deportivos y capacidad de convocatoria.
Perspectivas de jinetes, ganaderos y ayuntamiento
Los jinetes destacan la calidad de los trazados y la organización logística, que permite completar las distancias sin excesivo desgaste para los caballos. Ganaderos de la zona ven en el evento una oportunidad para exhibir ejemplares y fomentar la cría local de razas adaptadas al trabajo en monte. El ayuntamiento, por su parte, subraya el efecto en la ocupación hotelera y en el comercio de proximidad durante el fin de semana de la prueba. No obstante, algunos vecinos expresan preocupación por el posible aumento de tráfico en carreteras secundarias y por el mantenimiento posterior de los caminos forestales utilizados.
La colaboración entre administración autonómica y club promotor ha permitido resolver en tiempo récord aspectos como la homologación de la ruta y la contratación de servicios veterinarios. Esta coordinación contrasta con otras competiciones gallegas que han sufrido retrasos por falta de respaldo institucional, lo que sitúa al Raid Val de Francos como ejemplo de gestión eficiente.
Variables que determinan la consolidación del evento
El crecimiento de la hípica en Galicia depende de tres factores principales: la continuidad del apoyo económico autonómico, la capacidad del club para atraer participantes de fuera de la provincia y la mejora de la señalización y el balizamiento de los caminos. Si estos elementos se mantienen, el raid podría convertirse en referente regional y atraer patrocinios privados que reduzcan la dependencia de fondos públicos.
El impacto económico directo se concentra en alojamiento, restauración y transporte de caballos, mientras que el efecto indirecto incluye mayor visibilidad de Castro de Rei como destino de turismo activo. Estudios similares realizados en otras comunidades autónomas muestran que eventos ecuestres de esta envergadura generan un retorno de entre 1,8 y 2,5 euros por cada euro invertido en organización.
Riesgos de saturación y mantenimiento
El principal riesgo radica en la posible saturación de los caminos forestales si la participación crece sin un plan de rotación de rutas. El desgaste del suelo puede afectar tanto a la competición como a otros usos recreativos habituales de la zona. Además, la dependencia de un único fin de semana para concentrar la actividad económica local deja al municipio expuesto a cancelaciones por causas meteorológicas o sanitarias, como ocurrió en ediciones anteriores de raids similares en el norte de España.
El futuro del evento pasa por diversificar las modalidades y establecer alianzas con centros ecuestres de Portugal y Asturias para ampliar el radio de atracción. La Federación Hípica Galega ya contempla incluir el raid dentro de un circuito regional que permita puntuar para clasificaciones nacionales, lo que elevaría el nivel competitivo y la proyección mediática.
La experiencia de Castro de Rei demuestra que las pruebas ecuestres de media distancia pueden revitalizar municipios rurales cuando existe coordinación entre club, ayuntamiento y administración autonómica. El equilibrio entre promoción deportiva y respeto al entorno natural determinará si esta edición marca el inicio de una trayectoria estable o un éxito puntual sin continuidad.
