Los Mossos d’Esquadra desplegarán 4500 efectivos para proteger las tres primeras etapas del Tour de Francia que cruzarán Cataluña. Aunque no se ha detectado ninguna amenaza concreta contra equipos o corredores, el dispositivo busca blindar tanto la seguridad de los ciclistas como la de los espectadores.
Cobertura integral desde el primer día
El operativo, coordinado desde el cuartel de Egara en Sabadell, comenzará el 2 de julio con la presentación de equipos. Incluye unidades de Seguridad Ciudadana, Tráfico, Orden Público, GEI, Tedax, apoyo aéreo y canino. La primera jornada urbana, una contrarreloj de 19 km entre el Fórum y Montjuïc, concentrará hasta 75.000 personas en torno a la Sagrada Familia.

Cortes herméticos y seguridad dinámica
En carretera, la protección se volverá dinámica mediante una cápsula integral que escoltará tanto a la caravana publicitaria como al pelotón. Los cortes serán totales en tramos clave de la A-7, N-340, C-31 y C-32, con afectaciones de hasta cinco horas en algunas vías. El dispositivo también se extenderá a los hoteles de los equipos y se coordinará con la gendarmería francesa al cruzar la frontera.
Riesgos adicionales y prevención
Más allá del evento deportivo, los mandos destacan la necesidad de prevenir hurtos y robos en zonas de alta concentración. El riesgo de incendios forestales en pleno verano ha motivado que bomberos catalanes precedan y cierren el convoy ciclista. El Servicio Catalán de Tráfico prevé que los cortes terminen antes de las 18:00, minimizando el impacto en los desplazamientos de regreso de las playas.
El despliegue refleja la voluntad de ofrecer una imagen impecable en un territorio que acoge por primera vez varias etapas del Tour, combinando control estricto con fluidez operativa.
