Charlie Uzal, director deportivo del Básquet Coruña, ha desgranado las características de la plantilla con la que el equipo afrontará su nuevo desafío en la Liga Endesa. En declaraciones a Dxt Campeón, el exjugador ha descrito un grupo de doce jugadores jóvenes, ambiciosos y con margen de crecimiento, construido alrededor de la polivalencia y de la capacidad para competir en distintas posiciones.
Uzal considera que esa versatilidad será uno de los principales argumentos del conjunto dirigido por Carles Marco. El responsable deportivo matiza, no obstante, que no todos los integrantes responden al mismo perfil: George Conditt IV, Dmytro Skapintsev y Dídac Cuevas quedan fuera de esa definición general por sus características más específicas. La planificación combina continuidad, talento exterior, presencia física y jugadores capaces de ocupar diferentes roles según las necesidades de cada partido.
Un perímetro con dirección, tiro y capacidad para crear
En la dirección, Caio Pacheco aporta tamaño, fortaleza y una evolución destacada en el lanzamiento, especialmente en situaciones de catch and shoot. Uzal también espera de él velocidad para iniciar contraataques y criterio para organizar el juego. Su físico puede resultar relevante en defensa frente a bases más fuertes. El director deportivo recuerda, además, que el brasileño estaba muy cotizado y que, de no haber logrado el ascenso, probablemente habría firmado por un equipo de la Liga Endesa.
Dídac Cuevas representa un perfil diferente. Uzal lo define como un defensor intenso, intuitivo para anticiparse y robar balones, y muy implicado en la preparación de los partidos. Aunque reconoce que sus porcentajes de tiro no son especialmente elevados, destaca su capacidad para asumir lanzamientos importantes, su carácter y su conexión con la grada. Su aportación, por tanto, no se limita a la estadística ofensiva: el técnico espera que eleve la presión defensiva y la energía colectiva.
Alonzo Verge Jr. será otra de las principales fuentes de creación. Su fortaleza está en el uno contra uno, en la facilidad para dividir las defensas y en su capacidad de pase. Uzal recuerda que, incluso en una temporada en la que destacó como anotador, llegó a promediar cerca de diez asistencias. El director deportivo admite que puede tener más dificultades en defensa, aunque confía en su rapidez y en su intuición para recuperar balones.

La línea exterior se completa con dos jugadores cuya amenaza principal está en el tiro. Paul Jorgensen puede romper partidos mediante rachas de inspiración, lanzamientos tras bloqueos indirectos y acciones en transición. También busca el contacto y finaliza con frecuencia pese a él. Su adaptación a la competición será una incógnita, ya que debuta en la Liga Endesa y deberá enfrentarse a un nivel físico superior al de la Primera FEB.
Tomas Dimsa llega con una trayectoria más contrastada y una amplia variedad de recursos para lanzar: tras bloqueos directos e indirectos, a pies quietos y desde distintas zonas. Puede actuar como escolta, alero e incluso base en determinados momentos. Esa capacidad para generar desde el bote y jugar el bloqueo directo responde a una de las prioridades de la planificación: disponer de exteriores capaces de asumir más de una función sin perder amenaza anotadora.
Alas versátiles para sostener el equilibrio
Jacobo Díaz ofrece tamaño, tiro a pies quietos y trabajo en el rebote, especialmente en el defensivo. Uzal señala que en la Primera FEB podía aprovechar su físico cerca del poste bajo, una posibilidad que será más difícil de mantener ante la exigencia de la Liga Endesa. También apunta a ciertas dificultades de lateralidad en defensa, un aspecto que puede condicionar sus emparejamientos.
Guillem Jou aporta un perfil más especializado desde el perímetro, sobre todo en el lanzamiento de tres desde las esquinas. Su valor, según Uzal, va más allá de los números: energía, capacidad para levantar al equipo, defensa y rebote ofensivo. El director deportivo recuerda actuaciones como la de su partido ante Estudiantes, en el que anotó seis triples, pero subraya que su importancia no depende únicamente de noches de alta producción ofensiva.
Lukas Uleckas volverá a su posición natural de alero después de haber jugado como ala-pívot la temporada pasada. Su repertorio incluye correr toda la pista, jugar el uno contra uno, postear y lanzar tras bloqueos. Además, su estatura le permite ocupar el puesto de cuatro en determinadas situaciones. El Básquet Coruña ve en él un comodín táctico, una pieza útil tanto para cubrir emergencias como para modificar la estructura del equipo durante los partidos.
Más recursos físicos en la pintura
Dino Radoncic es presentado como un jugador en clara progresión, con juventud, carácter y deseo de demostrar que puede consolidarse en la Liga Endesa. Su explosividad ante el aro, su capacidad reboteadora y su defensa pueden darle ventajas frente a interiores más altos. Uzal identifica como área de mejora la continuidad y la confianza en el tiro exterior. También destaca su generosidad en el pase, aunque considera que debe asumir más finalizaciones cuando dispone de una buena opción para anotar.
Karlis Silins actuará como un interior híbrido, capaz de jugar de cuatro y de cinco. Su movilidad para correr la pista y su lanzamiento de tres puntos pueden obligar a los pívots rivales a alejarse del aro, generando espacios para las penetraciones y el juego interior. El club espera que contribuya igualmente al rebote y valora su motivación para iniciar esta etapa en A Coruña.
George Conditt IV aportará una presencia más tradicional cerca de la canasta, aunque también dispone de rango de tiro de cuatro o cinco metros y movilidad para correr el campo. Uzal destaca su juego de poste bajo, su fortaleza física, su capacidad para bloquear y su potencial defensivo, especialmente en el rebote. Su experiencia temprana en Gran Canaria es el principal antecedente señalado por el director deportivo para explicar la confianza depositada en él.
Skapintsev será el jugador de mayor tamaño de la plantilla. Su valor ofensivo está en la calidad de los bloqueos, las continuaciones hacia el aro y la capacidad para sellar a los defensores, recursos que pueden facilitar el pase directo antes de una penetración. En defensa, el objetivo será que altere lanzamientos gracias a su envergadura, aunque Uzal admite que quizá no traduzca esa presencia en un gran volumen de rebotes. También puede lanzar de tres, una herramienta que el equipo pretende incorporar a su juego.
El análisis de Uzal dibuja un Básquet Coruña con varias vías para competir: bases físicos y creativos, tiradores capaces de ocupar distintas posiciones, aleros comprometidos con el trabajo menos visible e interiores de perfiles complementarios. La adaptación al ritmo, la exigencia física y la regularidad de los recién llegados serán factores decisivos para comprobar hasta dónde puede llegar una plantilla diseñada para mantener flexibilidad sin renunciar a la identidad competitiva.
