Chile mantiene el examen práctico de motociclistas más exigente de Latinoamérica desde 2023, con maniobras estandarizadas en circuito cerrado y criterios objetivos de evaluación diseñados por CONASET. Sin embargo, solo dos escuelas certificadas operan en el país, ambas en Santiago, pese a que se vendieron 297.843 motocicletas entre 2018 y 2025.

Este desequilibrio revela un filtro de acceso real: la formación voluntaria y la escasez de centros fuera de la Región Metropolitana limitan la preparación efectiva antes del examen. A diferencia de Colombia o Ecuador, donde la instrucción certificada es obligatoria, Chile cuenta con más de 650 escuelas para vehículos livianos frente a apenas dos opciones para motos.
Brecha regulatoria y Plan Nacional
Los requisitos de seguros elevados y procesos de certificación municipales lentos frenan la apertura de nuevos centros. El Plan Nacional de Motocicletas 2024-2029 busca incentivar la formación e introducir licencias segmentadas, pero sin resolver estas barreras la exigencia del examen no se traduce en mayor seguridad vial efectiva.
